Ser feliz…

“¿Quieres ser feliz por un instante?. ¡Véngate!

¿Quieres ser feliz para siempre?. ¡Perdona!”

Tertuliano

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La vida y sus problemas

Muchas veces nos desesperamos por la cantidad de problemas que tenemos que afrontar diariamente: en el trabajo, en la casa, en cualquier otro lado.

Parecería que fuéramos de problema en problema; no terminamos de salir de uno cuando ya aparece otro.

En esos momentos solemos decir: “¡Que feliz sería si no tuviera tantos problemas!”.

Sin embargo, este es un enfoque equivocado.

Mientras vivamos, la vida nos presentará inevitablemente problemas para resolver, y el hecho de ser feliz no está relacionado con la existencia o no de problemas, sino con la manera en que los enfrentas

Piensa un poco en qué es una situación problemática.

Se dice que tenemos un problema cuando algo no se produce de la manera que nos gustaría.

No ganamos lo que nos gustaría, los hijos no se portan como nos gustaría, o simplemente el tránsito no avanza tan rápidamente cómo nos gustaría.

¿Sería posible que todo ocurriera de la manera en que a ti te viene bien?.

Obviamente que no, aunque más no fuera por la razón de que muchas veces lo que es el beneficio de uno es el perjuicio del otro.

Entonces vemos que los problemas son una parte ineludible de la vida.

Si queremos vivir, tenemos que enfrentar problemas.

Pero no debes verlo como un mal irremediable, sino como una oportunidad para superarte.

Cada problema es una oportunidad para ejercer tu razonamiento, que es la manera de crecer.

Ejercer tu razonamiento con un problema no significa necesariamente tener que resolverlo.

Tal vez lo que debas hacer es ignorarlo.

Con cada problema que se te presenta, tienes las dos opciones: resolverlo o ignorarlo.

Existen distintos tipos de problemas, y a menudo se presentan varios simultáneamente.

Sería una cuestión sin sentido, tratar de resolver todos sin que falte uno.

Cuando tenemos que enfrentar varios problemas al mismo tiempo, lo primero que tenemos que hacer es jerarquizar los mismos.

Habrá algunos más importantes y otros que lo son menos.

Tus recursos no son ilimitados, y es probable que al tratar de solucionar los menos importantes, comprometas la solución de los más urgentes.

Entonces sería una decisión sabia ignorar aquellos problemas que en el momento no te son tan importantes. 

Una vez establecida una jerarquía de problemas y determinado cuáles vamos a tratar de resolver y cuáles vamos a dejar para más adelante o para nunca, no nos queda otra alternativa que comenzar a tratar de resolverlos.

Es en este momento cuando realmente está en juego la posibilidad de ser feliz; la diferencia entre ser feliz o no, radica en la actitud con que afrontas tus problemas.

Hay tres actitudes con las que puedes encarar la resolución de tus problemas: “Soy incapaz de solucionar nada”, “Nada es demasiado difícil para mí” y “Algunas cosas podré resolver y otras no”.

La última opción es la única que te puede ayudar a tener más felicidad en tu vida.

Si desde el comienzo supones que eres incapaz de resolver cualquier problema que se te presente, estarás constantemente dependiendo de alguna otra persona para poder vivir.

Llevar una vida dependiente no es la manera de vivir feliz.

Para poder serlo debes tratar de ser tan autónomo como te sea posible, dentro de los limites que implica seguir siendo un ser humano.

Vivir encadenado a los otros para que te solucionen tus problemas, es condenarte a la infelicidad.

Si partes de la base de que no hay nada que esté más allá de tus posibilidades, también vas camino a la infelicidad, sencillamente porque esa afirmación no es cierta.

No existe ningún ser humano todopoderoso, todos tenemos nuestras limitaciones.

Si piensas que todo lo puedes, estás equivocado, y en algún momento la realidad se encargará de demostrártelo.

Cuando ello ocurra, el golpe puede ser muy fuerte y ciertamente no serás una persona feliz.

Si tienes una apreciación realista de tus posibilidades y reconoces que algunas cosas podrás resolver y otras no, estás mucho mejor preparado para ser feliz.

Es importante darse cuenta de que hay hechos que escapan a nuestra decisión y que, por más buena intención que pongamos, no lograremos cambiarlos.

Esto no significa que dejes de hacer todo lo que puedas, si no para solucionar, al menos para tratar de mejorar en lo que se pueda la situación.

Siempre tenemos que ponderar hasta donde llegan nuestras posibilidades, y tratar de llegar hasta el límite de las mismas, pero no pretender ir más allá.

Si eternamente estás tratando de hacer lo que no puedes, eternamente serás infeliz.

Para que los problemas no te impidan tener toda la felicidad que puedas en tu vida, debes tener fe en tu capacidad para resolverlos, pero tampoco creerte omnipotente.

Debes alegrarte por los que has podido resolver y no amargarte por aquellos que quedaron sin solución, descansando siempre en la tranquilidad que te da el saber que has hecho todo lo que has podido.

(Autor desconocido)

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El secreto de la felicidad

¿Cuál es el secreto para que logres el amor y la felicidad?

Si quieres felicidad, dale felicidad a otros; si quieres amor, aprende a amar a los demás; si quieres atención y aprecio, aprende a dar atención y aprecio; si quieres abundancia material, ayuda a otros a tener abundancia.

De hecho, la manera más fácil de obtener lo que quieres es ayudando a otros a obtener lo que quieren. Este principio opera para individuos, corporaciones, sociedades y naciones.

Si quieres ser bendecido con todas las cosas buenas en la vida, aprende a bendecir silenciosamente a todos con las cosas buenas en la vida.

Hasta pensar en dar, pensar en bendecir, o una simple oración tiene el poder de influir en los demás. El pensamiento tiene el poder de transformación.

Cuando aprendes a dar aquello que buscas, activas y montas la coreografía de la danza con movimientos exquisitos, energéticos y vitales que constituyen el eterno palpitar de la vida.

La mejor manera de poner en operación la Ley del Dar y poner todo el proceso en circulación es tomar la decisión de que en cualquier momento que entres en contacto con otra persona le darás algo.

No tiene que ser algo material; puede ser una flor, un cumplido o una oración, de hecho, las formas más poderosas de dar no son materiales.

Los regalos de cuidados, atención, afecto, aprecio y amor son algunos de los regalos más preciosos que puedes dar, y no cuestan nada.

Cuando conoces a alguien, puedes silenciosamente enviarle una bendición, deseándole felicidad, alegría y dicha. Esta manera de dar silenciosamente es muy poderosa.

Podrías decir “¿Cómo puedo darles a otros en este momento cuando no tengo suficiente para mi”?.
Puedes llevar una flor. Puedes llevar una tarjeta que diga algo sobre los sentimientos que tienes por esa persona a la que estás visitando. Puedes llevarle un cumplido. Puedes llevarle una oración.

Toma la decisión de dar a dondequiera que vayas, a quien sea que visites o veas. Siempre y cuando estés dando, estarás recibiendo. Entre más das, adquirirás más confianza en los efectos milagrosos de esta ley.

Al recibir más, tu habilidad de dar más también aumentará.

Deepak Chopra

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Qué es ser feliz

“¿Qué es ser feliz?”
me preguntó mi hija tímidamente un día…
Y sacudió mi alma esa pregunta,
pues la respuesta, yo tampoco la sabía…

-“Ser feliz…como explicarte hija mía…
Es disfrutar cada minuto de la vida,
es valorar las cosas pequeñitas,
es no sufrir por las grandes que querrías…,
es saber dar sin esperar respuesta,
es amar con pasión y sin medida…
es a veces encontrar en otro rostro,
la sensación de la perfecta compañía…
Es ver sonreír a los seres que queremos
y gozar como nuestra aquella dicha.
Son muchas cosas, o tal vez muy poquitas,
es aceptar con armonía cada día…”

Luego de cada frase sus ojitos
más enormes y más brillosos se abrían;
entonces me detuve un instante
pensando que quizás no me entendía…
y allí ante mi asombro con un gesto de paz
tranquilidad y alegría, me dijo…
“¡Qué suerte mamá, entonces ser feliz
es más fácil de lo que yo creía!…”

(autor desconocido)

Felicidades

¡Felicidades!

Si, ¡felicidades!, y no pongas esa cara.

Hoy no es Navidad, ni  año nuevo, ni tu cumpleaños.

Hoy es un día normal, pero un día para tí.

¡Qué suerte!

¡Felicidades!, porque estás vivo, respiras, caminas, tienes hambre y alimentos con que saciarte; tienes sed y agua para beber.

Tus ojos están abiertos para recibir el brillo de mil colores.

Tus oídos registran los sonidos más variados.

Tu tacto, tu piel, experimenta el escalofrío de mil sensaciones. 

¡Felicidades! 

En tu interior se despierta una variedad de sentimientos, de ideas, de preguntas y de respuestas, de palabras y silencio…

¡Felicidades!

…porque vives ahora y aquí; porque tienes una familia, amigos que te aman, un hogar donde llegas cada día cansado del trabajo. 

¡Felicidades!

…porque eres capaz de amar y ser amado, de gozar la paz y de darla. 

¡Felicidades! 

…porque poco a poco con algún sufrimiento y con alegrías, vas construyendo tu vida como persona, hijo, esposo, esposa, madre, padre, hermano, amigo… en el día a día.

¿Verdad que vale la pena que te feliciten aunque no sea un “día epecial”?

¿Pero… quieres decir que hoy no es un “día especial”? 

Tienes a tu lado personas que te aman y alas que amar.

Tienes… tienes… tienes… 

¿O te falta alguna cosa? 

¿Te podemos felicitar o no? 

¡Felicidades! 

No te agobies por el mañana 

Si, ¡felicidades!, vive el hoy y recuerda: vive en plenitud, sé positivo, haz el bien y no te preocupes por el mañana.

No es feliz el que hace lo que quiere, sino el que quiere lo que hace.

¡Felicidades!

10 sugerencias para tu felicidad

1. LA ACTITUD:

La Felicidad es una elección que puedo hacer en cualquier momento y en cualquier lugar.

Mis pensamientos son los que me hacen sentir feliz o desgraciado, no mis circunstancias.

Sé capaz de cambiarte a ti mismo, y el mundo cambiará contigo…

Recuerda que lo único que puedes controlar en el mundo son tus pensamientos…

Aunque cuando uno está verdaderamente enamorado “hay razones del corazón que la razón desconoce y se niega a aceptar”.

2. EL CUERPO:

Mis sentimientos son influenciados por mi postura.

“Nada como una sonrisa…”

Una postura adecuada genera una disposición feliz.

Es importante también que hagas ejercicio, éste nos libera del estrés y genera la secreción de endorfinas, que hacen que nos sintamos bien.

Mira siempre hacia arriba y sólo podrás reír, pues no conozco a nadie que haya podido llorar en esa postura.

3. EL MOMENTO:

La felicidad no está en los años, meses, en las semanas, ni siquiera en los días.

Sólo se la puede encontrar en cada momento.

“Hoy es el mañana del ayer…”

Además la vida siempre tiene derecho a sorprendernos, así que aprende a vivir el presente sin ninguno de los traumas del pasado ni las expectativas del futuro.

Recuerda que la Felicidad no es una meta, sino un trayecto.

Disfruta de cada momento como si en él se combinaran tu pasado, tu presente y tu futuro.

4. NUESTRA PROPIA IMAGEN:

Debo aprender a amarme a mí mismo como soy.

Creer en ti mismo da resultados.

Sólo al querernos podemos abrir el corazón a que nos quieran.

Cuanto más te conozcas, en mayor medida podrás darte a los demás.

Dag Hammarshöld decía: “El camino más difícil es el camino al interior”…

Y, al menos una vez en la vida, debemos recorrerlo.

5. LAS METAS:

¿Sabes cual es la diferencia entre un sueño y una meta?

Una meta es un sueño con una fecha concreta para convertirse en realidad.

Un sueño es solo un sueño, algo que está fuera de la realidad… así que atrévete a soñar, pero atrévete también a esforzarte por lograr que esos sueños se hagan realidad.

“Apunta hacia la Luna, pues aunque te equivoques, irás a parar a las estrellas…”

Y cuando te pongas una meta difícil o creas que tienes un sueño imposible, recuerda que el éxito es sólo la recompensa, pues lo que vale es el esfuerzo.

6. EL HUMOR:

La sonrisa es muy importante para mejorar la autoestima.

Cuando sonreímos, aunque no sintamos nada, nuestro cerebro lo entiende como una señal de que todo va bien y manda un mensaje al sistema nervioso central para que libere una sustancia llamada beta-endorfina, que da a la mente una respuesta positiva.

Dicen que una sonrisa cuesta menos que la electricidad, pero que da más luz…

Además, con cada sonrisa que le das a alguien o a ti mismo siembras una semilla de esperanza.

7. LAS RELACIONES:

La sinergia es unir fuerzas y caminar juntos para conseguir cosas…

Siempre que dos o más personas se unen en un espíritu de colaboración y respeto, la sinergia, basada en la comunicación y empatía se manifiestan naturalmente.

Trata de entender a las personas que te rodean, quiere a tus amigos como son sin intentar cambiarlos, porque cuando te sientas mal, sin importar como sean, el verdadero amigo estará allí para apoyarte y brindarte todo su amor.

Así que cultiva tus amistades, pues ellas nos son gratis

La amistad, al igual que la mayoría de los sentimientos, debe fluir de manera natural, debe alimentarse a través de detalles.

Por ello la verdadera amistad no puede basarse en condiciones, intereses ni requisitos.

8. EL PERDON:

Mientras mantengas odios y resentimientos en tu corazón, será imposible ser feliz.

Lo maravilloso del perdón no es que libera al otro de su eventual culpa, sino que te libera a ti de un sufrimiento para el alma.

La vida es muy bella como para mantener sentimientos negativos en nuestro camino…

9. DAR:

Uno de los verdaderos secretos para ser feliz es aprender a dar sin esperar nada a cambio.

Las leyes de la energía y la justicia te devolverán con creces lo que des.

Si das odio, recibirás odio tarde o temprano, pero si das amor, recibirás multiplicado ese amor.

Quien ama de verdad da todo de sí por hacer feliz a su amado.

Sólo el que aprende a dar desinteresadamente, está en camino de descubrir la verdadera felicidad.

10. LA FE:

La Fé crea confianza, nos da paz mental y libera al alma de sus dudas, preocupaciones, ansiedad y miedos.

Ten fé, esperanza y optimismo en ti mismo y en todos los proyectos que quieras emprender.

Pero no te asustes cuando dudes, simplemente desea las cosas de todo corazón y lleno de fé porque “Querer es poder”.

Dicen que el hombre llega a ser sabio cuando aprende a reírse de sí mismo.

Así que ríe, ríe alegremente… ¡y el mundo reirá contigo!

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El viajero

En tiempos remotos, en un lugar muy remoto, vivió un hombre que viajaba de un lugar a otro, siguiendo los impulsos de su espíritu aventurero.

En uno de estos viajes, que transcurrían a pie por caminos polvorientos, en las cercanías de un pueblo nuestro viajero vio algo que le llamó mucho la atención.

Era una colina, tapizada de un verde maravilloso, en ella había un montón de árboles, pájaros y flores encantadores; la rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada.

Una puerta de bronce lo invitaba a entrar.

El viajero traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles.

Dejó que sus ojos se deleitaran en cada detalle de este paraíso multicolor. De pronto sus ojos se detuvieron en una de las piedras, donde leyó esta inscripción: “Abdul Tareg, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”

Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra, era una lápida. Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar.

Mirando a su alrededor el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla y decía:

“Yamir Kalib, vivió 5 años, 8 meses y tres semanas”

El viajero se sintió terriblemente conmocionado. Este hermoso lugar era un cementerio, y cada piedra, una tumba.

Una por una empezó a leer las lápidas. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo exacto de vida del muerto.

Pero lo que lo dejó totalmente espantado fue que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los 11 años.

Embargado por un dolor terrible se sentó y se puso a llorar.

El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó. Lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.

-No, ningún familiar- dijo el viajero -, ¿qué pasa con este pueblo?, ¿qué cosa tan terrible hay en esta ciudad?, ¿por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar?, ¿cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que los ha obligado a construir un cementerio de chicos?

El anciano se sonrió y dijo:

– Puede usted serenarse. No hay tal maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré…

Cuando un joven cumple quince años sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí colgando del cuello. Y es tradición entre nosotros que a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella:

a la izquierda, qué fue lo disfrutado….
a la derecha, cuánto tiempo duró el gozo.

Conoció a su novia y se enamoró de ella ¿ cuanto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de su compañía? ¿una semana?, ¿dos?, ¿un mes?.

Y después… la emoción de soñar con el matrimonio, la alegría de la fiesta de bodas, ¿cuánto duró?.

¿Y la noticia de la llegada del primer hijo?
¿Y el viaje más deseado?
¿Y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano?
¿Y los buenos momentos compartidos con los amigos?

¿Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones? ¿horas? ¿días?…

Así, vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos….cada momento.

Cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba, porque ESE es, para nosotros, el único y verdadero tiempo VIVIDO.

Esfuérzate en ser feliz

Anda plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda que paz puede haber en el silencio.


Vive en buenos términos con todas las personas, todo lo que puedas sin rendirte.

Di tu verdad tranquila y claramente; escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante; ellos también tienen su historia.


Evita las personas ruidosas y agresivas, sin fijaciones al espíritu.

Si te comparas con otros puedes volverte vanidoso y amargo, porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.


Disfruta de tus logros así como de tus planes.

Mantén el interés en tu propia carrera, aunque sea humilde; es una verdadera posición en las cambiantes fortunas del tiempo.


Usa la precaución en tus negocios; porque el mundo está lleno de trampas. Pero no por eso te ciegues a la virtud que pueda existir; lucha por los altos ideales; y en toda parte la vida está llena de heroísmo.

Sé tú mismo. Especialmente no finjas afectos.


Tampoco seas cínico respecto al amor; porque frente a toda aridez y desencanto, el amor es perenne como la hierba.

Acoge mansamente el consejo de los años, renunciando graciosamente a las cosas de la juventud.


Nutre tu fuerza espiritual para que te proteja en la desgracia repentina. Pero no te angusties con fantasías. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
 
Con una sana disciplina, sé amable contigo mismo.

Tú eres una criatura del universo, no menos que los árboles y las estrellas: tú tienes derecho a estar aquí. Y te resulte evidente o no, sin duda el universo se desenvuelve como debe.
 

Por lo tanto, mantente en la paz de Dios; de cualquier modo que lo concibas y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones, mantén en la ruidosa confusión, paz con tu alma.

Con todas sus farsas, trabajos y sueños rotos, este sigue siendo un mundo hermoso.


TEN CUIDADO. ESFUÉRZATE EN SER FELIZ.

Max Ehrmann
(1872-1945)