Dios responde…

Dios solo da tres respuestas a las oraciones:

1. “Si

2. “Todavía no

3. “Yo he pensado en algo mejor para ti

Podrás estar pasando por momentos difíciles ahora, pero Dios se está preparando para bendecirte de una forma que ni siquiera puedes empezar a imaginar.

UnMensajeParaTi.com.ar

Anuncios

Pedí…

Pedí fuerzas…
Y Dios me dió dificultades para hacerme fuerte.

Pedí sabiduría…
Y Dios me dio problemas para resolver.

Pedí prosperidad…
Y Dios me dio un cerebro y músculos para trabajar.

Pedí coraje…
Y Dios me dió obstáculos que superar.

Pedí amor…
Y Dios me dio personas para ayudar.

Pedí favores…
Y Dios me dio oportunidades.

No recibí nada de lo que pedí…
pero recibí todo lo que precisaba.

UnMensajeParaTi.com.ar

Andar en bici con Dios

Al principio veía a Dios como el que me observaba, como un juez que llevaba cuenta de lo que hacía mal, como para ver si merecía el cielo o el infierno cuando muriera.

Era como un presidente, reconocí su foto cuando la ví, pero realmente no lo conocía.

Pero luego reconocí a mi Poder Superior.

Parecía como si la vida fuera un viaje en bicicleta, pero era una bici de dos, y noté que Dios viajaba atrás y me ayudaba a pedalear.

No sé cuando sucedió, no me di cuenta cuando fue, que Él sugirió que cambiáramos lugares, lo que sí se es que mi vida no ha sido la misma desde entonces…

Mi vida con Dios es muy emocionante. Cuando yo tenía el control, yo sabía a donde iba.

Era un tanto aburrido pero predecible.

Era la distancia más corta entre dos puntos.

Pero cuando Él tomó el liderazgo, Él conocía otros caminos, caminos diferentes, hermosos, por las montañas, a través de lugares con paisajes, velocidades increíbles.

Lo único que podía hacer era sostenerme, aunque pareciera una locura, Él sólo me decía: ¡Pedalea!.

Me preocupaba y ansiosamente le preguntaba, “¿A dónde me llevas?”

Él sólo sonreía y no me contestaba, así que comencé a confiar en Él.

Me olvidé de mi aburrida vida y comencé una aventura, y cuando yo decía “estoy asustado”, Él se inclinaba un poco para atrás y tocaba mi mano.

Él me llevó a conocer gente con dones, dones de sanidad y aceptación, de gozo.

Ellos me dieron esos dones para llevarlos en mi viaje. Nuestro viaje, de Dios y mío.

Y allá íbamos otra vez.

Él me dijo “Comparte estos dones, dalos a la gente, son sobrepeso, mucho peso extra”.

Y así lo hice… a la gente que conocimos, encontré que en el dar yo recibía y mi carga era ligera.

No confié mucho en Él al principio, en darle el control de mi vida.

Pensé que la echaría a perder, pero Él conocía cosas que yo no sabía acerca de andar en bici… secretos.

Él sabía como doblar para dar vueltas cerradas, brincar para librar obstáculos llenos de piedras, inclusive volar para evitar horribles caminos.

Y ahora estoy aprendiendo a callar y pedalear por los más extraños lugares.

Estoy aprendiendo a disfrutar de la vista y de la suave brisa en mi cara y sobre todo de la increíble y deliciosa compañía de mi Dios.

Y cuando estoy seguro que ya no puedo más, Él sólo sonríe y me dice:

“¡Pedalea!”

A veces es dificil creer en Dios cuando lo que vivimos no se asemeja a lo que esperabamos de la vida.

Cuando los tiempos son dificiles, cuando la incertidumbre parece ser nuestra unica compañia, cuando la soledad se queda a vivir en casa, y cuando nos sentimos desfallecer porque la debilidad se apodera de nosotros parece que Dios nos abandonó…

Sin embargo en esa debilidad es cuando podemos encontrarlo, pues es ahí, en ese momento, en que se muestra más que en otros y se acerca para ayudarnos a seguir.

Nos tiende sus manos, nos levanta, y nos guia.

Hablamos de fe, pero muchas veces nuestra fe es tan chiquita, tan tierna que como un nuevo brote de una planta ante la minima brisa se desprende.

Fe es sentir que todo es posible, que no estamos solos.

Ante las adversidades, nos resistimos.

Nuestra angustia no nos permite avanzar, nos bloqueamos, nos dejamos morir un poco, renegamos por lo que nos tocó vivir y
no hacemos nada por volver a empezar.

Tampoco nos detenemos a mirar a Dios y abrirle nuestro corazón para que nos sane y para que alivie el peso que tenemos en él.

Quizás Él solo nos está gritando: -“¡Pedalea!” y nos pide que nos tomemos fuertes de ese autobus que puede llevarnos hacia un futuro mejor.

Aun con un hilo de fe, tomemos los barrotes de subida y dejemos que Dios nos acompañe.

Cerremos los ojos, solo nos pide que confiemos en Él.

Graciela De Filippis

¿Buena suerte?

Un labrador tenía un caballo y se le escapó.

Los vecinos lo lamentaron. El decía: “¿Buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?”.

El caballo volvió con una tropilla de caballos.

Entonces lo felicitaron. Él repetía: “¿Buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?”.

Su hijo al querer domar uno, se rompió una pierna. Lo compadecieron. “¿Buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?”.

Entonces, pasó por allí el ejército y sólo reclutó a los jóvenes sanos. Lo felicitaron. El permanecía impermutable: “¿Buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?”.

Lo que parece un contratiempo puede ser  una suerte, y al revés. Dejemos a Dios decidir.

“Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman” (Rom 8,28) .

Dios es el Padre y sabe lo que nos conviene. Un buen hijo se fía siempre de su Padre porque sabe que quiere lo mejor para él.

Justo López Melús

UnMensajeParaTi.com.ar

Bookmark and Share

compatir_por_email

Apuntes de anatomía

Que los PIES te lleven por el camino más largo hacia la felicidad, porque Ia felicidad son solo puntos en el mapa de la vida, y el verdadero disfrute está en buscarlos en el conocimiento y profundidad de DIOS.

Que los OJOS reconozcan la diferencia entre un colibrí y el vuelo que lo sostiene. Aunque se detenga seguirá siendo un colibrí, y es conveniente que lo sepas, para que no confundas el sol con la luz, ni lo alto del cielo con la LA GRANDEZA DE DIOS.

Que las MANOS se tiendan generosas en el dar y agradecidas en el recibir, y que su gesto más frecuente sea la caricia para reconfortar a los que te rodean igual que Jesús entregó sus manos en la cruz.

Que el OIDO sea tan fiel a la hora del reproche, como debe serlo a la hora del halago, para que puedas mantener el equilibrio en cualquier circunstancia, y así poder distinguir la voz del Señor al hablarte.

Que las RODILLAS te sostengan con firmeza a la altura de tus sueños y se aflojen mansamente cuando llegue el tiempo de oración y charla con el Todopoderoso.

Que la ESPALDA sea tu mejor soporte y no la carga más pesada, pues en la cruz se entregaron y vencieron las cargas de tu alma.

Que la BOCA refleje la sonrisa que hay adentro, para que sea una ventana del alma y no la vidriera de los dientes, para que te comuniques con sabiduría y entendimiento.

Que los DIENTES te sirvan para aprovechar mejor el alimento, y no para conseguir la tajada más grande en desmedro de los otros, y para que los muestres al mundo en señal de agradecimiento por las bendiciones que Dios te ha concedido.

Que la LENGUA encuentre las palabras más exactas para expresarte sin que te malinterpreten, hablando palabras de consolacion y vida.

Que las UÑAS crezcan lo suficiente para protegerte, sin lastimar a nadie, siempre peleando la buena batalla.

Que la PIEL te sirva de puente y no de valla, cuando al tacto de tus semejantes emanes la energía espiritual de sanidad y salvación que nuestro Divino Señor a depositado en ti…

Que el PELO le de abrigo a tus ideas, que siempre adornen más que un buen peinado, adornando pensamientos de prosperidad.

Que los BRAZOS sean la cuna de los abrazos y no camisa de fuerza para nadie, y sí, la fuerza para apoyar al herido y levantar al caído.

Que el CORAZÓN toque su música con amor para que tu vida sea un paso del UNIVERSO hacia delante, bendiciendo tu vida y la de los tuyos… en preparación para el encuentro final con nuestro Creador.

 

UnMensajeParaTi.com.ar

Abundancia

Si quieres abundancia para ti mismo…

…consíguesela a los demás.

de la película “Conversaciones con Dios
de Neale Donald Walsch

UnMensajeParaTi.com.ar

Dios lo sabe

Cuando estás cansado y desanimado por tanto esfuerzo inútil,

DIOS sabe bien cómo te has esforzado.

Cuando has llorado tanto que se angustia tu corazón,

DIOS ha contado tus lágrimas.

Cuando nada tiene sentido y te sientes confuso y frustrado,

DIOS te tiene la respuesta.

Si sientes que tu vida está “en espera” y que el tiempo se te ha pasado por alto,

DIOS te espera.

Si de repente el panorama se ve mejor y encuentras señales de esperanza,

DIOS te ha susurrado.

Cuando todo va bien y tienes mucho porque ser agradecido,

DIOS te ha bendecido.

Cuando suceda algo gozoso que te llena de asombro,

DIOS te ha sonreído

Acuérdate que dondequiera que estés, sea lo que sea que sientes,

¡DIOS lo sabe!

“Yo soy la luz, él que me sigue no andará en tinieblas”.

UnMensajeParaTi.com.ar

Mi mejor amigo

¡Hola… soy Jesús!

Yo estoy a tu lado y soy aquél que nunca pierde la fe en tus sueños.

Soy yo quien algunas veces altero tu itinerario, y hasta atraso tus horarios para evitar accidentes o encuentros desagradables.

Sí, soy yo quien habla a tu oido aquellas “inspiraciones” que tú crees que acabaste de tener como “gran idea”.

Soy yo quien te causa aquellos arrepíos cuando te aproximas a lugares o situaciones que te van a colocar en peligro.

Y soy yo quien llora por ti cuando tú, con tu terquedad, insistes en hacer todo al contrario sólo para desafiar al  mundo.

Cuantas noches pasé en la cabecera de tu cama velando por tu salud, cuidando de tu fiebre y renovando tus energías.

¿Cuántos días yo te sujeté para que tú no entrases en aquel ómnibus, auto y hasta avión?, ¿por cuántas calles oscuras yo te guié con seguridad?

No sé, ya perdí la cuenta, y eso no importa.

Lo que realmente importa, y lo que me deja triste y preocupado, es…

…cuando tú asumes la postura de víctima del mundo

…cuando tú no crees en tu capacidad para resolver los problemas

…cuando tú aceptas las situaciones como insolubles

…cuando tú paras de “luchar” y simplemente reclamas de todo y de todos

…cuando tú desistes de ser feliz y culpas a otra persona de tu infelicidad

…cuando tú dejas de sonreír y asumes que no hay motivos para reír cuando el mundo está repleto de cosas maravillosas

…cuando te olvidas hasta de mí

Yo soy Jesús, aquél que Dios dio para morir en tu lugar en la cruz del calvario, en sacrifcio, para que los pecados del mundo fuesen perdonados.

Ya que me dejaron hablar diretamente contigo, me gustaría recordarte, que estoy a tu lado siempre, aun cuando tú crees estar totalmente solo y abandonado, hasta en este momento yo estoy agarrando tu  mano, yo estoy consolando a tu corazón, yo estoy mirándote, y por amarte  demasiado, me quedo triste con tu tristeza.

Pero, como yo sé que tú naciste para adorar a mi padre que está en los cielos, le agradezco a Él la oportunidad bendita de conocerte y cuidar de ti, porque tú eres realmente muy especial para mí.

¡Soy Jesús creo en ti!

Ora, alaba, agradece… Yo estoy aquí contigo, oyéndote:

“Santo Dios, Señor mío, celoso guardador, si a mí se me confió el conocerte, rige mi vida, guárdame e ilumíname, Amén”

(autor desconocido)

UnMensajeParaTi.com.ar

Bookmark and Share compatir_por_email Compartir en Facebook Recibir "Un Mensaje Para Ti" por email 

Una princesa azul

… Proseguí mi marcha flotando hacia el lugar del encuentro.

Tenía una cita desde la eternidad de los tiempos: iba a encontrarme con “ella”.

Apareció a lo lejos una especie de pagoda o pérgola flotando junto a la orilla. Tenía un techo al estilo japonés, sujeto por delgadas cañas entre las que subían enredaderas de hojas rosadas y flores azules que hacían las veces de paredes. Sobre el piso de madera pulida había almohadones de anchas franjas de colores; desde el techo colgaban pequeños adornos, como inciensarios de bronce u oro y jaulitas para grillos.

Sobre los almohadones se encontraba “ella”, la sentí cercana, inmensamente cercana, sin embargo, era la primera vez que íbamos a unirnos…

No nos miramos a los ojos, queríamos alargar los momentos previos, no había que apresurar nada… tantos milenios habíamos esperado ya…

Hice una reverencia a la que ella respondió sutilmente; entré, nos comunicamos, pero no con palabras, hubiera sido demasiado vulgar, poco armonioso con ese mundo y con aquel encuentro tan anhelado. Nuestro lenguaje consistió en un ritual artístico de leves movimientos de brazos, manos o dedos, acompañados de algún sentimiento que proyectábamos vibratoriamente. Cuando el lenguaje hablado es insuficiente, el amor nos pide otras formas de comunicación…

Llegó el momento de mirar aquel rostro ignorado: era una hermosa mujer de facciones orientales piel de un azul claro. Cabellos muy negros con partidura al centro. Tenía un lunar en medio de la frente.

Sentí mucho amor por ella, y ella por mí. Llegaba el momento culminante. Acerqué mis manos a las suyas… y todo desapareció.

Estaba junto a Ami, en la nave, la neblina luminosa y blanca indicaba que nos íbamos de aquel mundo.

-… tana…  oh, ya regresaste -dijo Ami.

Supe que todo aquello había ocurrido en una fracción de segundo, entre el “ven” y el “tana” de la palabra “ventana” que Ami pronunció apenas apareció el color rosado tras los vidrios. Sentí angustia, como quien despierta de un sueño hermoso y se enfrenta a una opaca realidad… ¿o era al revés? ¿no sería esto un mal sueño y lo otro, la realidad?

-¡Quiero volver! -grité. Ami cruelmente me había separado de “ella”, desgarrándome, no podía hacerme eso. Aún no recobraba mi mente habitual, el otro “yo” estaba sobrepuesto a mi vida real. Por un lado era Pedro, un niño de nueve años; por otro lado era un ser… ¿por qué no podía recordarlo ahora?

-Ya habrá tiempo -con suavidad me tranquilizó Ami -, vas a volver… pero no todavía…

Logré calmarme. Supe que era verdad, que volvería, recordé esa sensación de “no apresurar las cosas” y me quedé tranquilo. Poco a poco fui retornando a mi normalidad, pero nunca más volvería a ser el mismo, ahora había vislumbrado otra dimensión de mi propio ser… Yo era Pedro, pero sólo momentáneamente, por otro lado era mucho más que Pedro.

-¿En que mundo estuve?

-En un mundo situado fuera del tiempo y del espacio… en otra dimensión… por ahora.

-Yo estaba allí, pero no era el de siempre… era “otro”…

-Viste tu futuro, lo que serás cuando completes tu evolución hasta cierto límite… dos mil medidas, mas o menos.

-¿Cuándo será eso?

-Te falta nacer, morir, nacer varias veces, varias vidas…

-¿Cómo es posible ver el futuro?

-Todo está escrito. La “novela” de Dios ya está escrita, la saltaste unas cuantas hojas y leiste otra página, eso fue todo. Era necesario, es un pequeño estímulo para que renuncies definitivamente a la idea de que todo termina con una muerte más, y para que lo escribas y otros lo sepan.

-¿Quién era esa mujer? siento que nos amamos, incluso ahora.

-Dios te la pondrá muchas veces a tu lado. A veces la reconocerás, a veces no, depende de tu “cerebro del pecho”. Cada alma tiene un único complemento, una “mitad”.

-¡Tenía la piel azul!

-Y tu también, solo que no te miraste en un espejo -Ami volvió a reirse de mí.

-¿Ahora la tengo azul? -me miré las manos intranquilo.

-Claro que no. Ella tampoco ahora…

-¿Donde está ella en este momento?

-En tu mundo…

-¡Llévame  a ella, quiero verla!

-¿Y cómo la vas a reconocer?

-Tenía rostro de japonesa… aunque no recuerdo sus rasgos… tenía un lunar en la frente…

-Te dije que ahora no es así -reía Ami-, en estos momentos ella es una niña común y corriente.

-¿Tu la conoces, sabes quién es?

-No te apresures, Pedrito, rcuerda que la paciencia es la ciencia de la paz, de la paz interior… no quieras abrir antes de tiempo un regalo sorpresa. La vida te irá guiando… Dios está detrás de cada aconteciemiento…

-¿Cómo la reconoceré?

-No con la mente, no con el análisis, no con el prejuicio, solo con tu corazón, con amor.

-Pero ¿cómo?

-Obsérvate siempre, especialmente cuando conozcas a alguien, pero no confundas lo interno con lo externo… Nos queda poco tiempo por delante. Tu abuelita va a despertar, debemos volver.

-¿Cuándo regresarás?

-Escribe el libro, luego volveré.

-¿Pongo lo de la “japonesita”?

-Pon todo, pero no olvides decir que es un cuento.

Fragmento de “Ami – El niño de las estrellas

Enrique Barrios

ISBN 950-739-019-0

UnMensajeParaTi.com.ar

Bookmark and Share

compatir_por_email

Entrevista con Dios

Con mí titulo de periodista recién obtenido, decidí realizar una gran entrevista, y mi deseo fue concedido permitiéndoseme una reunión con ¡Dios!

“Pasa” me dijo Dios, – “¿Así qué quieres entrevistarme?” “Bueno”, le contesté, “Si tienes tiempo……”

Se sonríe por entre la barba y dice: “Mi tiempo se llama eternidad y alcanza para todo; ¿qué preguntas quieres hacerme?” 

“Ninguna nueva, ni difícil para ti: ¿qué es lo que más te sorprende de los hombres?” 

Y dijo: “Que se aburren de ser niños, apurados por crecer, y luego suspiran por regresar a ser niños.

Que primero pierden la salud para tener dinero y enseguida pierden el dinero para recuperar la salud. 

Que por pensar ansiosamente en el futuro, descuidan su hora actual, con lo que ni viven el presente ni el futuro.

Que viven como si no fueran a morirse, y se mueren como si no hubieran vivido, y pensar que YO…”, con los ojos llenos de lágrimas y la voz entre cortada dejó de hablar. Sus manos toman fuertemente las mías, seguimos en silencio. 

Después de un largo tiempo y para cortar el clima, le dije: “¿Me dejas hacerte otra pregunta?” 

No me respondió con palabras, sino sólo con su tierna mirada. “¿Cómo padre, qué es lo que le pedirías a tus hijos?” 

“Que aprendan, que no pueden hacer que alguien los ame. Lo que sí pueden, es dejarse amar.”

“Que aprendan, que toma años construir la confianza, y sólo segundos para destruirla.” 

“Que lo más valioso no es lo que tienen en sus vidas, sino a quienes tienen en sus vidas.”

“Que aprendan que no es bueno compararse con los demás. Pues siempre habrá alguien mejor o peor que ellos.” 

“Que ‘RICO’ no es el que más tiene, sino el que menos necesita.”

“Que aprendan, que deben controlar sus actitudes, o sus actitudes los controlarán.” 

“Que bastan unos pocos segundos para producir heridas profundas en las personas que amamos, y que pueden tardar muchos años en ser sanadas.”

“Que aprendan, que a perdonar se aprende practicando.” 

“Que hay gente que los quiere mucho, pero que simplemente no sabe cómo demostrarlo.”

“Que aprendan, que el dinero lo compra todo menos la felicidad.” 

“Que a veces cuando están molestos tienen derecho a estarlo, pero eso no les da derecho de molestar a los que los rodean.”

“Que los grandes sueños no requieren de grandes alas, sino de un tren de aterrizaje para lograrlos.” 

“Que los amigos de verdad son tan escasos, que quien ha encontrado uno ha encontrado un verdadero tesoro.”

“Que no siempre es suficiente con ser perdonado por otros, algunas veces deben perdonarse a sí mismos.” 

“Que aprendan, que son dueños de lo que callan y esclavos de lo que dicen.”

“Que de lo que siembran, cosechan, si siembran chismes cosecharán intrigas, si siembran amor cosecharán felicidad.” 

“Que aprendan, que la verdadera felicidad no es lograr sus metas sino aprender a ser felices con lo que tienen.”

“Que aprendan, que la felicidad no es cuestión de suerte sino producto de sus decisiones. Ellos deciden ser felices con lo que son y tienen, o morir de envidia y celos por lo que les falta y carecen.” 

“Que dos personas pueden mirar una misma cosa y ver algo totalmente diferente.”

“Que sin importar las consecuencias, aquellos que son honestos consigo mismos llegan lejos en la vida.” 

“Que a pesar de que piensen que no tienen nada más que dar, cuando un amigo llora con ellos, encuentran la fortaleza para vencer sus dolores.”

“Que retener a la fuerza a las personas que aman, las aleja más rápidamente de ellos y el dejarlas ir, los deja para siempre al lado de ellas.” 

“Que a pesar de que la palabra “AMOR” pueda tener muchos significados distintos, pierde valor cuando es usada en exceso.”

“Que aprendan, que amar y querer no son sinónimos, sino antónimos, que el querer lo exige todo, el amor lo entrega todo.” 

“Que nunca hagan algo tan grande para que Dios los ame más, ni nada tan malo para que los ame menos. Simplemente los amo, a pesar de sus conductas.”

“Que aprendan, que la distancia más lejos que pueden estar de MI es la distancia de una simple oración…”

Y así, en un encuentro profundo, tomados de las manos, continuamos en silencio… 

UnMensajeParaTi.com.ar