Vídeo

¿Te atreves a soñar?

“Desde pequeños todos sabemos soñar. Dormidos y despiertos. Gracias a la potencia de nuestra imaginación creemos que somos capaces de cualquier cosa. Sin embargo, según crecemos perdemos esta maravillosa capacidad que luego tanta falta nos hace en la vida a la hora de ser creativos, de innovar, de cambiar nuestras vidas y de transformar nuestras empresas. Te invitamos a que te atrevas a soñar otra vez, a desafiar tu zona de confort, y a que disfrutes del placer de convertir tus sueños en realidad. ¿Te atreves a soñar?.”

 

Un video muy gráfico creado por Inknowation.

 

Un mensaje para tener en cuenta.

(Mas videos en Un Mensaje Para Ti…)

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Pequeños gestos… grandes resultados

Comparto un cortometraje titulado “Change for a dollar” (Cambio por un dolar).

El video nos muestra el valor de los pequeños gestos, y el efecto inesperado que nuestras simples e individuales acciones pueden terminar generando en los demás.

Pequeñas acciones que producen grandes resultados.

Para quienes disfrutan leyendo les recomiendo un libro que está también relacionado con esta temática, “El poder invisible en acción”, de Caroline Myss

Que lo disfruten.


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Un nuevo final…

“Aunque nadie puede volver atrás y lograr un nuevo comienzo, cualquiera puede empezar ahora y lograr un nuevo final”

 

Roberto Pérez

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Encontrando el propósito de tu vida…

Un Mensaje Para Ti…

Del  Dr Wayne W. Dyer

“Con muy poca preparación, damos el paso hacia el ocaso de la vida.

Peor aún. Damos ese paso, con la presunción falsa de que nuestras verdades y nuestros ideales nos van a servir como solían hacerlo.

Pero no podemos vivir el atardecer de la vida de acuerdo al programa de la mañana.

Porque lo que fue grandioso en la mañana, se volverá pequeño en la noche.

Y lo que en la mañana era cierto, a la noche se habrá convertido en una mentira.”


– Texto extraído de “Ambition to Meaning. Finding your life’s purpose” (Ambición de significado. Encontrando el propósito de tu vida), del Dr Wayne W. Dyer

 

Comparto abajo el video completo (subtitulado en español)

Que lo disfrutes.

Afectuosamente, Pablo.-


 

“Siempre he sentido que el verdadero propósito de la vida, es simplemente el ser feliz, el disfrutar tu vida.

El llegar a un lugar donde no siempre estés tratando de llegar a algún ‘otro’ lugar.

Tanta gente pasa su vida luchando, tratando de estar en un lugar en donde no está.

Les parece que nunca llegarán.

Una de las formas de entender acerca de cómo encontrar tu propósito en la vida es retornar a la naturaleza.

Encontrar tu propia naturaleza…”

 

“…Este EGO es la parte de nosotros que empieza a decirnos que quienes somos no es esta creación perfecta y divina, esta parte de Dios de la que viniste.

No dice eso. Nos dice: Lo que eres, es lo que tienes…

Empieza con cosas como nuestros juguetes, luego nuestras cuentas bancarias, y luego las posesiones que tenemos.

Antes que nos demos cuenta, comenzamos a identificarnos a nosotros mismos en base a nuestras posesiones.

Empezamos a tener un grupo de creencias sobre: ‘mientras más tenga, más valor tendré como persona’.

Y así pasamos nuestras vidas tomando a estos jóvenes niños y sumergiéndolos en una cultura que enfatiza… MÁS.

Se vuelve casi un mantra del ego.

Debes tener más. Y mientras más tengas, más consciente estás acerca de como otras personas están tratando de quitártelo.

Más te sientes consumido con ¿cómo lo protejo?, y ¿cómo hago AÚN MÁS de esto que tengo?.

El dilema aquí es que si eres lo que tienes, y las cosas desaparecen, entonces quien tú eres también desaparece en el proceso.

El segundo aspecto del ego es esta idea de que no solo soy lo que tengo, sino también soy lo que hago.

Y lo que hago se vuelve esa cosa llamada ‘logro’.

Y en todo este mundo de creer que soy lo que hago, nos consumimos con toda esta idea de mi éxito, mi valor, mi mérito como ser humano se base en cuánto puedo lograr…

Así que debo hacer más dinero, debo conseguir un ascenso, debo competir con todo el resto que está tratando de obtener lo que tengo.

Nos enseñan esto una y otra vez, y a todos nuestros jóvenes les enseñan esto cuando van a hacer atletismo; lo más importante que puedes hacer es ser el número uno.

Y ves la palabra número uno, somos mejores que cualquier otro.

Y constantemente nos encontramos en esta noción competitiva nuevamente, de creer que nuestro mundo es uno en el que tenemos que competir.

Eso es lo que nos dice el ego todo el tiempo…

Ahora, el tercer aspecto de esto es la idea de que soy lo que otras personas piensan de mí. Lo que sería… soy mi reputación.

Esto es particularmente relevante para los jóvenes, a los que se les enseña que deben vestirse de la forma en que otra gente lo piensa.

Que si las demás personas no te quieren, entonces hay algo malo en ti.

Si te consumes con esas cosas, entonces vas a ser algo diferente cada vez que te das vuelta.

Ahora, esto es particularmente relevante para las mujeres. Especialmente en relación con la familia.

A las mujeres se les enseña en esta cultura, frecuentemente en nuestra sociedad, que la única forma en que puedes sentirte realizada, es por cómo te relacionas con tu familia. Contigo como hija, contigo como madre, contigo como abuela.

Y mientras que estas cosas son muy importantes en el aspecto creativo de la vida de cada mujer, si es esta la elección que toman, no son necesariamente la ÚNICA cosa. Y muchas mujeres sienten que muy dentro de ellas tienen un llamado, para lograr algo más grande, y así hacer una contribución.

Y muchas veces lo ponen de lado. Así que lo que aliento en las mujeres a pensar es: No ignoren esa llamada dentro de ustedes. No ignoren esa parte de ustedes que dice: ‘Vinieron aquí a crear algo poderoso’. Y tienen tanta influencia para hacer eso, tienen tanto derecho a hacerlo, como cualquier otra persona.

Nos movemos luego, a la última parte del ego, que nos habla de algo llamado separación.

Y el ego tiene un sistema de creencias muy fuertes, en el que, quien soy yo, está separado de todos los demás.

Y luego otro componente del ego nos enseña que también estoy separado de todo lo que me falta en mi vida y de todas las cosas que me gustaría tener.

Y luego, finalmente, el ego nos enseña el error más escandaloso de todos. Nos enseña que… estamos separados de Dios.

Y uno de los conceptos simples que aprendes en el atardecer de tu vida, cuando cambias hacia la etapa con significado de tu vida, es darte cuenta que vienes de una fuente.

Podemos llamarla Dios, podemos llamarla Tao. No importa cómo la llamemos.

Y es que esta fuente está en todos lados. No hay un lugar donde no esté. Debe estarlo, porque lo crea todo. Todo viene de esa fuente.

Entonces debe estar en mí, si no hay un lugar en el que no esté, debe estar en mí.

Y si debe estar en mí, debe estar también en lo que sea que me parezca que le está faltando a mi vida. Si sabes eso, entonces de alguna manera ya estás conectado en espíritu con todo lo que te está faltando en tu vida, que te gustaría tener.

Y todo lo que tienes que hacer es darte cuenta de la manera de alinearte a ti mismo a eso y tener un conocimiento de que ya estás conectado a eso. De que sólo tienes que ponerlo en marcha.

Si nos movemos hacia el atardecer de nuestra vida, llevamos las mismas construcciones del ego que aprendimos en la mañana de nuestra vida; las cuales eran todas sobre competición, ganar, ser mejor que todos los demás.

Y tratamos de aplicar estas mismas construcciones al atardecer de nuestra vida.

Y lo que sucede es que terminamos viviendo una mentira.

Porque lo que era cierto en la mañana, a la noche se ha vuelto una mentira.

El problema es que realmente no sabemos como movernos hacia la cara del significado en nuestra vida.

Aquí es donde tenemos que aprender a ir de vuelta a esos primeros nueve meses, desde el momento de nuestra concepción hasta nuestro nacimiento.

Lao Tze habla de esto en el Tao Te Ching.

‘Déjate vivir por eso’.

Nos dice que, el Tao no hace nada, y no deja nada sin hacer.

Aquí es donde tenemos que llegar a un lugar donde podamos entregarnos, y tener la certeza de que no estamos solos, de que vamos a ser guiados, de que tenemos una naturaleza, de que podemos confiar en ella.

No es algo con lo que tengamos siempre que estar luchando.

No es algo de lo que tengamos que estar a cargo.

Literalmente, piensa en eso.

Déjate ser vivido por eso, en lugar de tú tomar el control.

Pero mientras nos movemos hacia el lado con significado de la vida, lo que pasa es que empezamos a pensar sobre cumplir con un dharma, cumplir con un destino, cumplir con algo dentro de nosotros, un llamado, que sólo nosotros podemos sentir dentro nuestro.

Nadie más puede decirte qué es eso, pero si lo sientes, y lo sabes, ganar o estar delante de otras personas pasa a un segundo plano, frente a sentirse realizado, y vivir tu vida con un propósito.”

 

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The Shift – El cambio

“Con muy poca preparación, damos el paso hacia el ocaso de la vida.

Peor aún. Damos ese paso, con la presunción falsa de que nuestras verdades y nuestros ideales nos van a servir como solían hacerlo.

Pero no podemos vivir el atardecer de la vida de acuerdo al programa de la mañana.

Porque lo que fue grandioso en la mañana, se volverá pequeño en la noche.

Y lo que en la mañana era cierto, a la noche se habrá convertido en una mentira.”

Comparto el documental completo “Ambition to Meaning. Finding your life’s purpose” (Ambición de significado. Encontrando el propósito de tu vida), del Dr Wayne W. Dyer. (El documental está subtitulado en español)

Un viaje que nos lleva comprender nuestro propósito espiritual en la vida.

Que lo disfrutes.

Pablo.-

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Nunca es demasiado tarde…

Nunca es demasiado tarde…

Nunca es demasiado tarde para vivir plenamente, con sentido, alegría y amor.

No importa cuánto tiempo creas haber desperdiciado o perdido, nunca es demasiado tarde para aprovechar al máximo el instante que estás viviendo.

No importa cuántos errores creas haber cometido, nunca es demasiado tarde para empezar a moverte en la dirección correcta.

En el instante en que optes por vivir a pleno, el pasado ya no podrá retenerte.

Donde ahora te encuentras es precisamente donde necesitas estar.

Con gratitud en tu corazón por el recorrido que te ha traído hasta aquí, decide cómo sacar el máximo provecho del lugar en el cual ahora te encuentras.

Partiendo desde este lugar puedes ir en cualquier dirección.

Nunca es demasiado tarde para elegir la mejor de las direcciones que puedas llegar a imaginar.

Sumérgete y entra en contacto con la verdadera esencia de tus más preciados sueños.

Porque lo que realmente importa siempre está a tu alcance.

Deja de lado las decepciones, las frustraciones, los arrepentimientos y los supuestos negativos que has venido acumulando.

Nunca es demasiado tarde como para convertirte, en plenitud, en la verdadera persona, auténtica, única y valiosa que eres.

Gabriel Sandler

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Cambiar…

Arriesgarse a cambiar es la opción más segura

(autor desconocido)

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La historia de la taza

Y la taza contó su historia…

– Usted debe saber que yo no siempre he sido la hermosa y delicada taza que soy hoy en día.

Hace  mucho tiempo era solo un poco de barro. Pero un artesano me tomó entre sus manos y me fue dando forma.

Llegó el momento en que me desesperé y le grité: ¡Por favor, ya déjeme en paz!. Pero él sólo me sonrió y me dijo: Aguanta un poco más, todavía no es tiempo. Después me puso en un horno. ¡Nunca había sentido tanto calor!. Toqué a la puerta del horno y a través de la ventanilla pude leer sus labios que me decían: “Aguanta un poco más, todavía no es tiempo”.

Cuando al fin abrió la puerta, mi artesano me puso en un estante. Pero, apenas me había refrescado, me comenzó a raspar y a lijar. No se cómo no acabó conmigo. Me daba vueltas, me miraba de arriba a abajo. Por último me aplicó meticulosamente varias pinturas. Sentía que me ahogaba. “Por favor déjame en paz”, le gritaba a mi artesano; pero él solo me decía: “aguanta un poco más, todavía no es tiempo”.

Al fin, cuando pensé que había terminado aquello, me metió en otro horno, mucho más caliente que el primero. Ahora si pensé que terminaba con mi vida. Le rogué y le imploré a mi artesano que me respetara, que me sacara, que si se había vuelto loco. Grité, lloré; pero mi artesano sólo me decía: “aguanta un poco más, todavía no es tiempo”.

Me pregunté entonces si había esperanza. Si lograría sobrevivir a aquellos tratos y abandonos. Pero por alguna razón aguanté todo aquello.

Fue entonces que se abrió la puerta y mi artesano me tomó cariñosamente y me llevó a un lugar muy diferente.

Era precioso. Allí todas las tazas eran maravillosas, verdaderas obras de arte, resplandecían como solo ocurre en los sueños.

No pasó mucho tiempo cuando descubrí que estaba en una fina tienda y ante mi había un espejo. Una de esas maravillas era yo. ¡No podía creerlo!.¡esa no podía ser yo!

Mi artesano entonces me dijo: “Yo sé que sufriste al ser moldeada por mis manos, mira tu hermosa figura. Sé que pasaste terribles calores, pero ahora observa tu sólida consistencia, sé que sufriste con las raspadas y pulidas, pero mira ahora la finura de tu presencia. Y la pintura te provocaba nauseas, pero contempla ahora tu hermosura. Y, ¿si te hubiera dejado como estabas…?”

“¡Ahora eres una obra terminada!”

“¡Lo que imaginé cuando te comencé a formar!”

Tú eres una tacita en las manos del mejor alfarero: Dios.

Confíate en sus amorosas manos aunque muchas veces no comprendas por qué permite tu sufrimiento.
 
Comprende, en los momentos difíciles, que hay un propósito para que eso ocurra, y que saldrás brillante y renovado de todas las pruebas.

(autor desconocido)

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De lo habitual y el cambio

No aceptes lo habitual como cosa natural
pues en tiempo de desorden,
de confusión organizada,
de arbitrariedad conciente,
de humanidad deshumanizada,
nada debe parecer natural,
nada debe parecer imposible de cambiar…
 

Bertolt Brecht

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Circunstancias

El águila empujó gentilmente sus pichones hacia la orilla del nido.

Su corazón se aceleró con emociones conflictivas, al mismo tiempo en que sintió la resistencia de los hijos a sus insistentes empujones.

¿Por qué la emoción de volar tiene que comenzar con el miedo de caer?, pensó ella.

El nido estaba colocado bien en el alto de un pico rocoso.

Abajo, solamente el abismo y el aire para sustentar las alas de los hijos.

¿Y si justamente ahora esto no funcionase ?, pensó ella.

A pesar del miedo, el águila sabía que aquel era el momento.

Su misión estaba presta a ser completada; restaba todavía una tarea final: el empujón.

El águila se llenó de coraje.

Mientras sus hijos no descubriesen sus alas no habría propósito para sus vidas.

Mientras ellos no aprendieran a volar no comprenderían el privilegio que era nacer águila.

El empujón era el mejor regalo que ella podía ofrecerles.

Era su supremo acto de amor.

Entonces, uno a uno, ella los precipitó hacia el abismo.

¡¡Y ellos volaron!!.

A veces, en nuestras vidas, las circunstancias hacen el papel del águila.

Son ellas las que nos empujan hacia el abismo.

Y quien sabe… tal vez sean ellas, las propias circunstancias, las que nos hacen descubrir que tenemos alas para volar…

(Autor desconocido)

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