Tener razón…

Comparto en esta ocasión un excelente artículo que he extraído del blog “Puerto Managers” de Andrés Ubierna.

¿Cuántas veces caemos en la tentación de querer tener razón a cualquier precio?.

Que lo disfrutes.

Juegos de poder y conversaciones

Mirando la tele encuentro, en los últimos días  una y otra vez y con más frecuencia (al menos en la Argentina donde vivo), programas periodísticos donde los invitados comienzan conversando amigablemente y terminan a las trompadas, o discusiones agresivas entre conductores de diferentes programas que se pelean por quién tiene la razón sobre determinada situación, o descalificaciones mutuas entre políticos de partidos distintos, o escraches a escritores durante la exposición de sus obras…

Ataques al que piensa diferente, confusiones entre el pensador y lo pensado, asignaciones de intencionalidad al que dice algo que no le gusta a alguien… El diálogo se deforma convirtiéndose en un juego burdo que gana quien logra demostrar que tiene “la razón más grande”, como si el que la tiene más grande fuera el más poderoso.

[Por más análogas que sean mis palabras con ciertas partes de la anatomía masculina, me estoy refiriendo siempre al tamaño de “la razón”. Dejemos a Freud de lado, ¿sí?]

Para jugar a este juego, el jugador tiene que mostrar algunas de las siguientes posturas:

  1. Cree firmemente que la suya es la única y la verdadera.
  2. Cree seriamente que la suya es la más grande.
  3. Sabe que la suya es más chica que la de algún otro jugador… pero como le da vergüenza perder el juego, lucha y se desangra para que nadie lo descubra.

Así que es muy probable que estos juegos deriven en escaramuzas con lesionados (física o emocionalmente), o en algún asesinato/suicidio (real o simbólico).

En las reuniones de trabajo también abundan quienes creen que solo existe una razón: la propia, y que si logran imponerla, son más fuertes, poderosos, inteligentes y admirables. ¿Quién no cayó una o muchas veces en esta trampa de pelearse por tener razón? En la serie Conversaciones problemáticas 1, 2, 3 y 4, lo expresé de una manera un poco más elaborada:

En toda actividad humana se juegan aspectos de imagen, identidad, autoestima y poder ante los demás. Cuando es este el juego que realmente se juega durante una conversación, los jugadores y su público, pueden creer (en piloto automático) que quien muestre comprensión y acepte convivir con ideas distintas, es alguien “débil”, en lugar de considerar que estas características denotan fortaleza e inteligencia social y operativa.

Quien confunde “triunfo” con “tener razón”, cree que esta es un objeto valioso que le permite adquirir ascendencia sobre los demás. Este “ganar”, cueste lo que cueste, atacando, burlando, desacreditando y ridiculizando no sólo la idea diferente, sino a quien piensa distinto, lo lleva a creerse que es más que el otro, pues es el que “tiene la razón”, “sabe cómo deben ser las cosas”, “está en lo correcto”, y se asume merecedor del respeto (de sí mismo, del otro, y de la organización).

En este modelo mental triunfa quien haga predominar su razón y la imponga, más allá de lo efectiva que pueda ser esta razón. Pero en esa lucha conversacional los grandes perdedores son la humanidad y la efectividad. El deseo más profundo de los que operan así, no es ser más efectivos, sino prevalecer uno sobre el otro y obtener la correspondiente sensación efímera que otorga el pseudo poder y la pseudo autoestima del “viste, gané, yo tenía razón”.

Ciertamente, desde cierto lugar en este modelo lo único que se juega es la autoestima asociada a tener razón. Este patrón mental es altamente pernicioso para la efectividad individual y colectiva, y para las relaciones. Quienes lo juegan, si bien se creen ganadores, pagan un precio muy alto, obturando la creatividad, el respeto, la capacidad innovadora y el aprendizaje mutuo, y arruinando el clima organizacional.

(Muchas gracias Andrés)

UnMensajeParaTi.com.ar

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3 comentarios en “Tener razón…

  1. Hola a todos: gracias por dejarme exponer una simple opinion, la manipulacion comercial de las charlas se ve por un acuerdo que se arregla entre bambalinas hay un acuerdo comercial monetario y mediatico, en politica existe lo mismo a travez del fanatismo e la calle los fanaticos politicos matan por un paredon para pintar , en el congreso todo se aggregla cafes de por medio y en secreto para seguir la mistica del adversario, en esas reuniones televisivas todo esta areglado pues hay un gran publico que consume que se alimenta que aprende y se nutre de como llevar a delante ese tipo de charlas, cuando vamos a ver una pelicula todos estamos de acuerdo en lo que estamos viendo, cuando vamos a hacer un curso de capacitacion todos estamos de acuerdo en ello, cuando vamos a realizar una actividad de alto riesgo, todos estamos de acuerdo en la maniobra a realizar, pues estamos capacitados y compartimos el mismo estilo de vida , de trabajo, de que nos olvidamos….que simpre podemos cambiar de canal por que sabemos lo que queremos para nosotros y para quienes nos rodean es facil solo debemos hacer un “click” ya sea en receptor de tv o en nuestra mente , gracias por el espacio .
    PD: tambien soy de la idea que es muy probable que no tenga razon, y que?

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