Aprendí…

Aprendí… que un niño que se duerma en tus brazos te da una de las sensaciones de más paz en el mundo.

Aprendí… que la mejor aula del mundo está a los pies de un anciano.

Aprendí… que cuando estás enamorado, se nota.

Aprendí… que una sola persona que me diga “¡Haz hecho grandioso mi día!” me hace grandioso el día a mí.

Aprendí… que ser gentil es más importante que estar en lo cierto.

Aprendí… que nunca debes rechazar un regalo que te da un niño.

Aprendí… que siempre podré rezar por alguien cuando no tenga la fuerza para ayudarlo de alguna otra manera.

Aprendí… que no importa cuán serio tu vida te exige ser, todos necesitamos un amigo para relajarnos y divertirnos.

Aprendí… que a veces todo lo que una persona necesita es una mano que sostenga la suya y un corazón que comprenda.

Aprendí… que las caminatas con mi padre alrededor de la manzana en las tibias noches de verano cuando yo era niño hicieron maravillas para mí de adulto.

Aprendí… que todas esas pequeñas cosas que suceden a diario son las que hacen que la vida sea tan espectacular.

Aprendí… que debajo de la dura coraza de todos está una persona que quiere ser apreciada y querida.

Aprendí… que el Señor no lo hizo todo en un día. ¿Qué me hace pensar que yo sí podré?.

Aprendí… que ignorar los hechos no los cambia.

Aprendí… que cuando planeas vengarte de alguien, sólo le estás permitiendo a esa persona que te siga lastimando.

Aprendí… que la manera más fácil para que yo crezca como persona es rodearme de personas más inteligentes que yo.

Aprendí… que una sonrisa es una forma muy sencilla de mejorar tu apariencia.

Aprendí… que todas las personas a las que conoces merecen ser saludadas con una sonrisa.

Aprendí… que nadie es perfecto hasta que te enamoras de esa persona.

Aprendí… que la vida es dura, pero yo soy más fuerte.

Aprendí… que nunca se pierden las oportunidades; alguien más tomará las que tú dejas pasar.

Aprendí… que una persona debe expresarse con palabras suaves y dulces, porque es posible que mañana se las tenga que tragar.

Aprendí… que no puedo elegir cómo me siento, pero sí puedo elegir qué hacer al respecto.

Aprendí… que es mejor dar consejos sólo en una circunstancia: cuando te lo piden.

Aprendí… que cuanto menos tiempo tengo, hago más cosas.

Aprendí… que cuando albergas amargura, la felicidad atracará en otro lugar.

Aprendí… que el dinero no compra clase.

Aprendí… que el amor y no el tiempo, sana todas las heridas.

Aprendí… que todos queremos vivir en la cima de la montaña, pero toda la felicidad y crecimiento suceden mientras estás subiendo la montaña.

Aprendí… que deberíamos estar contentos de que Dios no nos da todo lo que pedimos.

En realidad… aún no aprendí todo esto….

…pero quisiera llegar a aprenderlo.

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5 comentarios en “Aprendí…

  1. Pingback: Anónimo
  2. YANELYS DE LA CRUZ CHAVEZ dijo:

    APRENDI QUE EN COMUNICASION CON DIOS TODO EN LA VIDA SE LOGRA PERO QUE SE SEPA QUE ES EN EL MOMENTO QUE DIOS SABE QUE REALMENTE NOS LO MERECEMOS Y MECESITAMOS

    Me gusta

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