Archivos de la categoría ‘Oportunidad’

Nunca es muy tarde…

Domingo, 19 agosto, 2012

“Nunca es muy tarde, o en mi caso precoz… para ser quien tu quieras ser.

No hay límite de tiempo, empieza cuando quieras, puedes cambiar o seguir igual; la vida no tiene reglas.

Sácale provecho o desperdíciala… espero que la aproveches.

Espero que veas cosas que te sorprendan, espero que sientas cosas que jamás hayas sentido; espero que conozcas personas con opiniones diferentes; espero que estés orgullosa de tu vida.

Y si descubres que no… espero que tengas la fuerza, y empieces otra vez.”

De la película “El curioso caso de Benjamin Button”

(Mas videos en Un Mensaje Para Ti…)

UnMensajeParaTi.com.ar   @PabloGimenez   Seguirme en Twitter

Después ya será tarde…

Lunes, 14 noviembre, 2011

¡Es todo tan fugaz…, todo tan breve…!

¡Lo que ahora vemos…, ya después no está…!

Y junto con el tiempo que se va,

¡se va la vida con su paso leve…!

¡Es todo tan efímero y banal,

que en ese permanente despedirse,

uno no sabe acaso, si es que el irse…,

es un nuevo principio…, o un final…!

Pasamos…, como flores de un instante…,

como ese vaporcillo que se esfuma…,

¡una burbuja que formó la espuma…!,

¡un sueño que ha soñado el Gran Soñante…!

Por eso, amigo, antes que el sol se guarde,

te invito, -en este ¨ahora¨ irrepetible- :

¡abrile el corazón a lo Indecible…!

porque después…¡después ya será tarde…!
Jorge Oyhanarte

UnMensajeParaTi.com.ar   @PabloGimenez   Seguirme en Twitter

Un nuevo final…

Jueves, 25 agosto, 2011

“Aunque nadie puede volver atrás y lograr un nuevo comienzo, cualquiera puede empezar ahora y lograr un nuevo final”

 

Roberto Pérez

UnMensajeParaTi.com.ar   @PabloGimenez   Seguirme en Twitter

Nos acostumbramos…

Domingo, 7 agosto, 2011

Nos acostumbramos a lo que nos sentimos demasiado seguros de poseer, porque a diario se nos ofrece, sabemos que se nos ama sinceramente y que cualquier cosa por amor se hace porque realmente nace, por todo aquello que intensamente se siente…

Nos acostumbramos a la gotita de ternura con que cada día se nos alimenta, a sentir la presencia permanente de quien como ángel de la guarda nos cuida incansablemente para que nada nos turbe ni nos falte, para que no nos alcance la soledad ni nadie nos dañe…

Nos acostumbramos al abrazo que a veces rechazamos porque nos aprieta, al dulce detalle de cada día que ignoramos porque hastía, a la llamada que del otro lado nos recuerda que alguien nos piensa y nos cuida; al mensaje que encontramos diciéndonos aquí estoy por si me necesitas…

Nos acostumbramos a los detalles que se nos dan y otros no tienen, a todo aquello que ya ni nos sorprende, porque suponemos es común y ningún valor especial posee; nos acostumbramos tanto que casi hasta invisible o rutinario se nos vuelve…

Nos acostumbramos a aquello que se nos da tan desinteresadamente que parece no fuera real, pero que existe porque alguien por nosotros lo siente y lo ofrece… Nos acostumbramos a saber que está y estará siempre ahí aunque realmente de tanta costumbre, nos olvidemos que vive y que quizás espera así sea una sonrisa que le haga sentir, que nos hace feliz saber que le tenemos y permanece a nuestro lado fielmente.

Nos acostumbramos tanto, que hasta nos cansamos, nos volvemos indiferente a todo ello y le ignoramos; y así sintiendo la costumbre de eso que tuvimos y por estar acostumbrados, no valoramos… llegará el día en que no estará, porque el amor y la amistad, aunque son sentimientos plenos que parece durarán toda la eternidad, son como una rosa, que si no se alimenta entre dos, tarde que temprano se marchitará…

No nos acostumbremos a lo que tenemos, no perdamos esa capacidad de asombro ante todo lo hermoso que cada día se nos da; a veces no se nos pide nada a cambio, simplemente saber que vale la pena entregarlo, que lo valoramos y disfrutamos, que crecemos y nos hacemos mejor persona con todo ello que se nos ha dado…

No nos acostumbremos a sentirnos amados, porque el amor aunque sea pleno y verdadero, para que no muera, hay que retroalimentarlo…

No seamos de aquellos que valoran, se lamentan y añoran, cuando se dan cuenta de todo lo que tuvieron y le dejaron ir, marchitar, desvanecer y volar muy lejos, porque simplemente se acostumbraron a tenerlo y lo olvidaron dejándolo de lado…

Kary Rojas
(“Siempre dando pasos cortos con pisadas firmes“)


UnMensajeParaTi.com.ar   @PabloGimenez   Seguirme en Twitter


Nunca es demasiado tarde…

Domingo, 17 octubre, 2010

Nunca es demasiado tarde…

Nunca es demasiado tarde para vivir plenamente, con sentido, alegría y amor.

No importa cuánto tiempo creas haber desperdiciado o perdido, nunca es demasiado tarde para aprovechar al máximo el instante que estás viviendo.

No importa cuántos errores creas haber cometido, nunca es demasiado tarde para empezar a moverte en la dirección correcta.

En el instante en que optes por vivir a pleno, el pasado ya no podrá retenerte.

Donde ahora te encuentras es precisamente donde necesitas estar.

Con gratitud en tu corazón por el recorrido que te ha traído hasta aquí, decide cómo sacar el máximo provecho del lugar en el cual ahora te encuentras.

Partiendo desde este lugar puedes ir en cualquier dirección.

Nunca es demasiado tarde para elegir la mejor de las direcciones que puedas llegar a imaginar.

Sumérgete y entra en contacto con la verdadera esencia de tus más preciados sueños.

Porque lo que realmente importa siempre está a tu alcance.

Deja de lado las decepciones, las frustraciones, los arrepentimientos y los supuestos negativos que has venido acumulando.

Nunca es demasiado tarde como para convertirte, en plenitud, en la verdadera persona, auténtica, única y valiosa que eres.

Gabriel Sandler

UnMensajeParaTi.com.ar @PabloGimenez Seguirme en Twitter

Bookmark and Share compatir_por_email Compartir en Facebook Recibir "Un Mensaje Para Ti" por email Tweetear este mensaje


Hoy es el día…

Martes, 2 febrero, 2010

Hoy es un día maravilloso porque reconozco mi potencial y puedo crear el resto de mi vida.

Observo atentamente lo que sucede a mi alrededor y lo acepto.

No me detengo a lamentar lo que creo no está bien.

Existe a mi disposición un abanico de posibilidades.

Me hago responsable de la opción que elijo para mi vida y acciono acorde a ella sin perder de vista el objetivo que está alineado con la felicidad.

Soy pura esencia Divina, y todo lo que elija ser, pensar y actuar acorde a esa vibración, se que será exitoso y traerá más amor a mi vida.

Elijo acercarme más a las diferentes manifestaciones del amor.

La vida, representada por todos los seres vivos, animales, vegetales, minerales y humanos, contará con mi humilde y comprometido aporte.

Alimentaré y generaré sólo relaciones sanas que sumen a mi vida.

Tengo presente que si no soy feliz en una relación es porque la misma no está siendo amorosa.

En ese caso, existe una distorsión con respecto a lo que en esencia soy, y eso es lo que me provoca dolor.

Aprenderé a soltar.

Aunque viva en las adversidades siempre actuaré a favor del amor.

No es casual que haya llegado al lugar en donde estoy: algo puedo hacer aquí por mis semejantes.

Aún en las peores circunstancias, soy yo quién tengo el poder de elegir de que lado estar.

Haré el esfuerzo por aceptar que no todos piensan como yo y que está bien.

La diversidad nos hace más ricos.

Respetaré otras filosofías de vida, otras creencias y procuraré no emitir juicios, acusaciones, y opiniones negativas que sigan contaminando mi entorno.

El Amor no castiga.

Permítete a partir de hoy tomar las riendas de tu propio destino, y escribe, como lees aquí, tu propia declaración de principios, alineados con la energía del amor universal.

Será una buena forma de comenzar el año.

(autor desconocido)

UnMensajeParaTi.com.ar

Bookmark and Share compatir_por_email Compartir en Facebook Recibir "Un Mensaje Para Ti" por email

La vaca

Martes, 25 agosto, 2009

Cuenta la leyenda que cierto Maestro marchaba por los caminos con su
aprendiz.

Un día, arriban a un pobre vivienda al lado del camino y se acercan a
pedir alimento.

Con buena voluntad, los humildes habitantes del lugar les ofrecen lo poco
que tenían.

Al verlos tan pobres, el Maestro les pregunta: “Cómo hacen para vivir ?”
y, el dueño de la casa le comenta: “Pues Usted verá, tenemos aquella
vaquita que nos da leche. Tomamos algo y con el resto hacemos queso que
vendemos en el pueblo y, con lo que obtenemos de la venta, compramos lo
que podemos. Somos pobres, pero gracias a la vaquita vamos viviendo”.

Luego de dormir un rato a un costado de la vivienda y siendo aún de noche, el Maestro despierta al aprendiz para seguir la marcha. A poco que se habían alejado de la vivienda, le dijo: “Regresa a la casa, toma la vaca y
arrójala por el acantilado”.

El muchacho se espantó, pero, fiel a su voto de obediencia, cumplió con
las órdenes del Maestro. Su sentimiento fue de horror y nunca pudo superar el trauma que esta cruel instrucción le causó en su espíritu.

Años después, este joven aprendiz ya adulto y habiendo abandonado al
Maestro, tuvo en suerte volver a pasar por el mismo camino. Su espíritu no
pudo menos que sobrecogerse al recordar la terrible acción que había
cometido y buscó la pobre casita para enterarse cuál había sido el destino
de la humilde familia.

Le costó encontrarla… dónde antes había estado la humilde vivienda ahora
había un bella casita, con un jardín cuidado, una huerta, flores y varios
animales de corral.

“Pobre gente” -pensó para sus adentros- “… con mi ciega obediencia, al
matar su vaquita les causé un daño irreparable y tuvieron que irse…”. Se
acercó y golpeó sus manos para llamar la atención de los moradores.

Un hombre mayor salió a recibirlo, su rostro denotaba felicidad y su ropa
era prolija y agradable… le resultó vagamente conocido.

“Señor” -preguntó- “me podría decir qué fue de la familia que vivía en
esta casa años atrás?”

“Pues… Usted verá… nosotros vivimos en esta casa desde siempre, nunca
ha pertenecido a otra familia”

Sorprendido el joven insistió: “Pero, aquí vivía una familia humilde a la
que tuve la suerte de conocer hace muchos años atrás, acaso son la misma
familia que conocí?, cómo hicieron para progresar tanto ?”

“Ohhh… no lo recuerdo… pero ya que pregunta no tengo inconveniente en contarle… nosotros vivíamos de una vaquita que nos daba la leche y con ella nos arreglábamos para subsistir. Cierto día, la vaquita murió
despeñada en el barranco y tuvimos que aguzar nuestro ingenio para
sobrevivir. Mis hijos empezaron una huerta y sus productos nos alimentaron y nos permitieron abastecer el mercado local, yo aprendí las artes de la alfarería y me convertí en un afamado artesano, hoy vienen desde lejos a comprar mis piezas, mi esposa retomó sus trabajos de costura y sus prendas también son requeridas a kilómetros a la redonda Prosperamos y las penurias de la pobreza acabaron para nosotros…

¿Cree Ud. que si esta familia aún tuviese su vaca, estaría hoy donde se
encuentra?

Muchos de nosotros también tenemos vacas en nuestra vida. Ideas, excusas y justificaciones que nos mantienen atados a la mediocridad, dándonos un falso sentido de estar bien cuando frente a nosotros se encuentra un mundo de oportunidades por descubrir. Oportunidades que sólo podremos apreciar una vez que hayamos “matado” nuestras “vacas”.

(autor desconocido)

UnMensajeParaTi.com.ar

Bookmark and Share

compatir_por_email

Detalles de lo cotidiano

Martes, 24 febrero, 2009

Podemos creer que todo lo que la vida nos ofrecerá mañana es repetir lo que hicimos ayer y hoy.

Pero, si prestamos atención, vamos a darnos cuenta de que ningún día es igual a otro.

Cada mañana trae una bendición escondida; una bendición que sólo sirve para este día, y que no puede guardarse o desaprovecharse.

Si no usamos este milagro hoy, se perderá.

Este milagro está en los detalles de lo cotidiano; es preciso vivir cada minuto, porque allí encontramos la salida de nuestras confusiones, la alegría de nuestros buenos momentos, la pista correcta para la decisión que ha de ser tomada.
 
No podemos dejar nunca que cada día parezca igual al anterior porque todos los días son diferentes.

Paulo Coelho

UnMensajeParaTi.com.ar

No dejes para mañana…

Viernes, 6 febrero, 2009

Si estas enojado con alguien, y nadie hace nada por arreglar la situación… arréglala tu.
Tal vez hoy, esa persona todavía quiera ser tu amiga, y si no la arreglas, tal vez mañana puede ser muy tarde.
  
Si estas enamorado de alguien, pero esa persona no lo sabe… díselo.
Tal vez hoy, esa persona también este enamorada de ti y si no lo dices hoy, tal vez mañana puede ser muy tarde.

Si te mueres con ganas por darle un beso a alguien… dáselo.
Tal vez esa persona también quiere un beso tuyo, si no se lo das hoy, tal vez mañana será muy tarde.

Si todavía amas a una persona que crees que te ha olvidado… díselo.
Tal vez esa persona siempre te ha amado y si no se lo dices hoy, tal vez mañana será muy tarde.
 
Si necesitas un abrazo de un amigo… pídeselo.
Tal vez el lo necesita más que tu, y si no se lo pides hoy, mañana será muy tarde.

Si de verdad tienes amigos a los cuales aprecias… díselo.
Tal vez también te aprecian, y si se van o se alejan, tal vez mañana puede ser muy tarde.

Si quieres a tus papás, y nunca has tenido la oportunidad de demostrarselo… hazlo.
Tal vez hoy, aún los tienes ahí para demostrárselo, pero si se van, tal vez mañana puede ser muy tarde.

 

UnMensajeParaTi.com.ar


%d bloggers like this: