¿Qué te define a ti?

La historia de Lizzie Velásquez; para reflexionar sobre lo que realmente nos define como personas.

(Mas videos en Un Mensaje Para Ti…)

UnMensajeParaTi.com.ar

@PabloGimenez

+Pablo

 

Si me ves cansado…

Si me ves cansado, fuera del sendero,
ya casi sin fuerzas para hacer el camino…

Si me ves sintiendo que la vida es dura,
porque ya no puedo, porque ya no sigo…

Ven a recordarme cómo es un comienzo,
ven a desafiarme con tu desafío.

Muéveme en el alma, vuélveme al impulso,
llévame a mí mismo…

Yo sabré entonces encender mi lámpara,
en el tiempo oscuro y entre el viento frío.

Volveré a ser fuego desde brasas quietas
que alumbren y revivan mi andar peregrino.

Vuelve a susurrarme aquella consigna
del primer paso para un principio.

Muéstrame la garra que se necesita
para levantarse desde lo caído.

Si me ves cansado fuera del sendero,
sin ver más espacios que el de los abismos.

Trae a mi memoria que también hay puentes,
que también hay alas que no hemos visto…

Que vamos armados de fé y de bravura,
que seremos siempre lo que hemos creído.

Que somos guerreros de la vida,
y todo nos guía hacia nuestro sitio.

Que un primer paso y que un nuevo empeño,
nos lleva a la forma de no ser vencidos.

Que el árbol se dobla, se agita, se estremece,
deshoja y retoña pero queda erguido.

Que el único trecho que da el adelante,
es aquél que cubre nuestro pie extendido…

Si me ves cansado, fuera del sendero,
solitario y triste, quebrado y herido,
siéntate a mi lado, tómame las manos,
entra por mis ojos hasta mi escondrijo.

Y dime se puede e insiste: se puede,
hasta que yo entienda que puedo lo mismo.

Que tu voz despierte, desde tu certeza,
al que de cansancio se quedó dormido.

Y tal ves, si quieres, préstame tus brazos,
para incorporarme, nuevo y decidido.

Que la unión es triunfo cuando ambos vamos
con el mismo brío…

Si me ves cansado, fuera del sendero,
lleva mi mirada hacia tu camino,
hazme ver las huellas, que allá están marcadas,
de un paso tras otro por donde has venido…

Y vendrá contigo una madrugada,
la voz insistente para un nuevo inicio.

Que abriré otro rumbo porque sí he creído,
que siempre se puede, se puede, mi Amigo.

(de José Larralde)
gracias XUA

UnMensajeParaTi.com.ar @PabloGimenez Seguirme en Twitter

Bookmark and Share compatir_por_email Compartir en Facebook Recibir "Un Mensaje Para Ti" por email Tweetear este mensaje

 

Quienes somos…

La Doctora Jill Bolte Taylor, una neuroanatomista estadounidense, sufrió en 1996 un derrame cerebral que cambió su vida, y del cual se recuperó luego de 8 años.

Como científica dedicada al estudio del cerebro humano, tuvo la oportunidad de estudiar las enfermedades del cerebro “desde adentro”..

Comparto el video de la conferencia que la Doctora Jill Bolte Taylor dio en ciclo TED (“Ideas worth spreading”).

(Mas videos en Un Mensaje Para Ti…)

(gracias María P.)

UnMensajeParaTi.com.ar @PabloGimenez

Bookmark and Share compatir_por_email Compartir en Facebook Recibir "Un Mensaje Para Ti" por email Seguirme en Twitter

Dolores del alma…

Los dolores del alma no dejan recados, imprimen una sentencia que perdura por años.

Un amor que acabó mal, un empleo que se perdió inexplicablemente; un casamiento que comenzó mal y ya terminó;  una amistad que acabó con traición…

Todo va dejando señas, marcas profundas.

Necesitamos trabajar los dolores del alma, para que sirvan solo de aprendizaje, extrayendo de ellos la capacidad de fortalecernos; aprendiendo que lo mejor de nosotros, aún está en nosotros mismos.

Aprendiendo que amándonos incondicionalmente descubrimos la autoestima.

Teniendo en cuenta que si seguimos por el camino del dolor y la lamentación, nos iremos de bruces directo al camino de la depresión.

Los dolores del alma no se van en un día y no cambian de un momento a otro; y solo quien los siente puede avalar el estrago que ellos causan.

Entonces… ámate para amar y ser verdaderamente amado.

Sonríe para que el mundo sea más gentil.

Aplícate para que tus fallas sean pequeñas.

No te compares… ¡eres único!.

Repara en las pequeñas cosas, y ten más cuidado con las grandes, que a veces están justo delante de nuestras narices y no las observamos.

Sueña, pues el sueño es el combustible de la realización.

Ten amigos y sé el mejor amigo de todos.

Siente en tu pecho y cree en tu poder de seducción.

Estimúlate y contagia al mundo con lo mejor de ti.

Cree en Dios, pues sin Él no hay razón en nada.

Y ten siempre la absoluta certeza de que después de la fuerte tempestad, el arcoiris va surgir y el sol va a brillar nuevamente.

(autor desconocido)

UnMensajeParaTi.com.ar

Bookmark and Share compatir_por_email  Compartir en Facebook  Recibir "Un Mensaje Para Ti" por email

Sinceramente… ¿tienes un día complicado?

Simplemente para reflexionar… y para ver con otra perspectiva esos “problemas” que a veces sentimos que nos “complican” tanto el día y la vida.

Realmente…. ¿tienes un día complicado?

Un ejemplo de amor y fortaleza.

UnMensajeParaTi.com.ar

Bookmark and Share

compatir_por_email

El fondo del pozo

Hay momentos, en nuestras vidas, en los cuales perdemos todo.  Puede que sea la quiebra de nuestra empresa, el empleo de muchos años, puede ser un divorcio, puede ser un cambio en la economía, puede ser una guerra, puede ser un crimen, puede ser una muerte.

Por más brillante y rica que sea una persona, se encontrará en el fondo del pozo en algún momento de su vida, pero el ideal, es que tales momentos sean puntuales y raros. Y lo serán, si nos preparamos para salir de ellos, antes de que sucedan.  No tengas miedo de esos momentos, pues van a ocurrir de cualquier forma.  Son esa parte de la existencia sobre la cual no tenemos control.  Por eso es mejor desde ya, tener en mente un pensamiento que nos va a ayudar mucho:  “La ventaja, de estar en el fondo del pozo, es que cualquier movimiento nos lleva hacia arriba.”

Esos momentos pueden causarnos pánico y recelo sobre el futuro.  Desafortunadamente, la mayoría de las personas hemos sido enseñadas a sufrir por el dolor del fracaso, pero no sobre cómo usar lo aprendido de esos fracasos para construir los nuevos caminos con dirección a la victoria; aprendemos sobre las lágrimas de la amargura, pero no sobre cómo usar esas lágrimas para volvernos mejores personas, día tras día; nos dijeron sobre la soledad de la pérdida, sin jamás acordarse de la importancia de que, cuando estemos solos, nos detengamos para reflexionar sobre lo que debemos cambiar, para que las pérdidas no se repitan.

Verdaderamente, escuelas, facultades y gran parte de nuestra sociedad nos enseñan que el fracaso, la pérdida y la falla son cosas horribles, lo que muchas veces es cierto, pero casi nunca nos enseñan lo que tenemos que hacer para salir del fondo del pozo.

Por más dolor que sientas, todo eso por lo cual estás pasando es una dolorosa percepción.  Una evaluación de la realidad con base en el desastre.  Tu dolor es muy real, pero es necesario comprender que el dolor necesita ser contenido, para que podamos pensar y actuar, para colocar nuestra vida en el carril nuevamente.  Por eso, cuando estés caído en el fondo del pozo, descansa un poco y mira a tu alrededor.  Duerme, si es preciso.  Llora, si es preciso.  Pero, después de algún tiempo, sal de allí.   No verás nada; por algunos momentos, estará oscuro y te sentirás perdido. Eso es natural.  Pero, vamos a buscar lo que también es natural: es natural que tú, habiendo tropezado con uno de los puntos bajos de tu vida, solamente necesites hacer un movimiento y ya estarás más próximo de la salida.

No te preocupes en olvidar el dolor, pues él es parte de ti.  Son las cicatrices las que te vuelven una persona más completa, más rica internamente, más viva.  Puede ser que tardes y que tengas que “resbalar” mucho, pero echarle la culpa a una persona o situación (aunque sean culpables) no va a sacarte a ti, o a tus sueños, del fondo del pozo. Solamente la acción puede generar resultados.

Acuérdate de que la ventaja de estar en el fondo del pozo, es que cualquier movimiento nos lleva hacia arriba.  Busca la salida, levántate y recomienza el camino.  Mientras más pronto, mejor.

(autor desconocido)

UnMensajeParaTi.com.ar

Bookmark and Share

compatir_por_email

Si yo me cansara…

Señor, si un día estuviera sofocado, preso, “harto de la vida“…

…con deseos de desaparecer, de morir, insatisfecho conmigo mismo y con el mundo a mi alrededor;

pregúntame, si quiero cambiar la luz por las tinieblas.

Pregúntame, si quiero cambiar la mesa puesta, por los restos que tantos buscan en la basura.

Pregúntame, si quiero cambiar mis pies por una silla de ruedas.

Pregúntame, si quiero cambiar mi voz, por las señas.

Pregúntame, si quiero cambiar el mundo de los sonidos por el silencio de los que no oyen nada.

Pregúntame, si quiero cambiar el diario que leo y después echo a la basura, por la miseria de los que van a buscarlo para hacerse con él una manta.

Pregúntame, si quiero cambiar mi salud, por las enfermedades de tanta gente.

Pregúntame, ¿hasta cuándo no reconoceré tus bendiciones?, para hacer de mi vida un himno de alabanza y gratitud y decir, todos los días, desde el fondo de mi corazón:

Gracias Señor por este nuevo día.

(Gracias Claudia A.)

UnMensajeParaTi.com.ar

Bookmark and Share

compatir_por_email

Día de limpieza

Estaba necesitando hacer una limpieza en mí…

Tirar algunos pensamientos indeseados; lavar algunos tesoros que estaban medio oxidados.

Entonces saqué del fondo de las gavetas, recuerdos que no uso y no quiero mas.

Tiré afuera algunos sueños, algunas ilusiones…

Papeles de regalo que nunca usé, sonrisas que nunca dí.

Tiré fuera la rabia y el rencor de las flores marchitas que estaban dentro de un libro que nunca leí.

Miré mis sonrisas futuras y mis alegrías pretendidas… y las coloqué en un cajoncito, bien ordenaditas.

Quedé sin paciencia…

Saqué todo de adentro del armario y lo fui tirando al suelo: pasiones escondidas; deseos reprimidos; palabras horribles que nunca hubiera  querido decir; heridas de un amigo; recuerdos de un día triste…

Pero también encontré otras cosas… y muy bellas.

Me senté en el suelo, para poder escoger.

Un pajarito cantando en mi ventana; aquella luna color de plata; esa puesta de sol…

Me fui encantando y distrayendo, mirando cada uno de aquellos recuerdos.

Arrojé directo en el tacho de la basura los restos de un amor que me hirió.

Tomé las palabras de rabia y de dolor que estaban en el estante de encima, pues casi no las uso, y las tiré fuera en el mismo instante.

Otras cosas que aún me hieren, las coloqué en un cajón para después ver lo que haré con ellas, si las olvido o las envío al basurero.

Encontré aquel cajoncito, aquella gaveta en la que uno guarda todo lo que es mas importante: el amor, la alegría, las sonrisas, un dedito de fé para los momentos que más necesitamos.

Recogí con cariño el amor encontrado; doblé ordenaditos los deseos; coloqué perfume en la esperanza; pasé un pañito en el estante de mis metas y las dejé a la vista para no olvidarlas.

Coloqué en los estantes de abajo algunos recuerdos de la infancia; en la gaveta de encima, los de mi juventud, y colgado bien enfrente, puse mi capacidad de amar, y principalmente… la fuerza para RECOMENZAR.

(autor desconocido)

UnMensajeParaTi.com.ar

Bookmark and Share

compatir_por_email


Despertar…

Llega un momento en tu vida en que finalmente te das cuenta.

Cuando en el medio de todos tus miedos e insania te detienes de repente en tu camino y en algún lado tu voz interior grita:

¡Basta!

Basta de pelear y llorar y forcejear para mantenerte en ese lugar.

Entonces tu sollozo se apaga, te limpias las lágrimas y comienzas a mirar el mundo a través de nuevos ojos.

¡Esto es tu despertar!

Te das cuenta que llegó el tiempo de dejar de esperar y esperanzarse en los cambios, la felicidad, la seguridad o la protección que van a venir a tu encuentro alguna vez.

Llegas a la conclusión de que ella o el no es Princesa o Príncipe, y de que tu no eres Cenicienta o Ceniciento; que en el mundo real no siempre hay finales justos, o comienzos, y de que cualquier garantía de “eterna felicidad” comienza únicamente por ti mismo, y durante este proceso, una sensación de serenidad nace de la aceptación.

Te despiertas a la realidad de que no eres perfecto, y que los demás no siempre van a amar, apreciar o aprobar quien o que eres, y eso esta bien.

Paras de criticar y maldecir a otras personas por las cosas que te hicieron o dejaron de hacer, y aprendes que lo único con lo que cuentas es lo inesperado.

Aprendes que la gente no siempre dice lo que piensa o piensa lo que dice; y que no todos van a estar para ti y que no siempre se trata de ti.

Entonces aprendes a sostenerte por ti mismo y a cuidarte, y en el proceso nace la confianza.

Paras de juzgar y apuntar con el dedo y comienzas a aceptar a la gente como es, con sus defectos y debilidades, y en el proceso, una sensación de paz y contento nace del perdón.

Te das cuenta de que de la manera en que te ves a ti mismo y al mundo que te rodea, es resultado de todos los mensajes y opiniones que implantaron en tu psiquis.

Aprendes a abrirte a nuevos mundos y puntos de vista.

Empiezas a redefinir y reestimar quien y que eres, y para que estas.

Aprendes la diferencia entre pretender y necesitar, y de a poco descartas doctrinas y principios que nunca deberías haber adoptado; y en el proceso, aprendes a confiar en tu propio conocimiento.

Aprendes que es dando que recibimos, que hay un poder y gloria en crear y contribuir; y dejas de maniobrar atravesando la vida como un mero consumidor.

Aprendes que principios como honestidad e integridad, no son ideales obsoletos de una era pasada, sino los cimientos que sostienen la fundación a partir de la que debes construir tu vida.

Aprendes que no lo sabes todo, que no es tu trabajo salvar al mundo y que no podes hacer que un chancho cante.

Aprendes a distinguir entre culpabilidad y responsabilidad; y la importancia de poner límites y decir no.

Aprendes que la única cruz a cargar es la que elegiste llevar ,y que los mártires son quemados en la hoguera.

Entonces aprendes sobre el amor, el romántico y el familiar.

Aprendes como amar, cuanto dar en el amor, o cuando alejarte; y ya no proyectas tus necesidades en una relación.

Aprendes que no vas a ser más hermoso, más inteligente, más adorable o importante por la mujer o el hombre que va de tu brazo o el niño que lleva tu nombre.

Que así como las personas crecen o cambian, así sucede con el amor.

Aprendes que estar solo no significa estar en soledad, y te miras al espejo y te das cuenta que tal vez nunca vas a tener un talle 3 o un perfecto 10, y paras de competir con la imagen implantada en tu cabeza.

Aprendes que sentir que tienes derechos esta bien, como lo esta querer y pedir por lo que queres.

Llegas a la conclusión de que mereces ser tratado con amor, cuidado, sensibilidad y respeto, y no vas a aceptar menos que eso.

Aprendes que tu cuerpo es tu templo. comienzas a cuidarlo y tratarlo con respeto, alimentándote de manera equilibrada, tomando mas agua y más tiempo para ejercitarte.

Aprendes que la fatiga disminuye el espíritu y puede crear duda y miedo, entonces tomas más tiempo para descansar.

Y, como la comida alimenta al cuerpo, reír alimenta tu alma, entonces tomas más tiempo para reír y jugar.

Aprendes que por cualquier objetivo que vale la pena alcanzar, vale la pena luchar, y que querer que algo suceda, es diferente a trabajar para su concreción.

Más importante, aprendes que para alcanzar el éxito necesitas dirección, disciplina y perseverancia.

Que no se puede hacer todo solo, y que está bien arriesgarse y pedir ayuda.

Aprendes que lo único que debes temer, es al miedo en si mismo. Atraviesas tus miedos porque sabes que puedes superar lo que suceda, y por que rendirse al miedo es rendirse a tu derecho de vivir la vida en tus propios términos.

Aprendes que vivir no siempre es justo, que no siempre obtendrás lo que piensas que mereces y a veces malas cosas les suceden a buenas personas.

Nadie te castiga o falla en responder tus plegarias. solo es la vida sucediendo.

Aprendes a lidiar con lo malo en su más primario estado: el Ego.

Que sentimientos negativos como rabia, envidia y resentimiento deben ser entendidos y redirigidos, o sofocarán tu vida, envenenando el universo que te rodea.

Aprendes a admitir tus equivocaciones, y a construir puentes, no paredes.

Aprendes a ser agradecido y a disfrutar de cosas que no tomamos en cuenta, cosas que millones de personas apenas si pueden soñar: la heladera llena, el agua potable, una cama tibia y blanda o una ducha caliente.

Lentamente, comienzas a tomar responsabilidad de ti mismo por ti mismo, y te prometes nunca traicionarte y nunca, pero nunca transar por menos de lo que tu corazón desea.

Entonces cuelgas un mensajero del viento afuera de tu ventana, para que cada vez que lo escuches te recuerde que sigas sonriendo, sigas creyendo y abierto a toda maravillosa posibilidad.

Finalmente, con coraje en tu corazón y la fe de tu lado, te pones de pie, respiras profundamente, y comienzas a diseñar la vida que queres vivir, de la mejor manera posible.

UnMensajeParaTi.com.ar

Tu corazón guarda…

Tu corazón guarda, muy ocultos, tus sueños.

Hoy es el día de comenzar a convertirlos en realidad.

Este es el desafío más importante que te propone la vida.

Diferentes caminos abren frente a ti infinitas posibilidades y solo tú puedes elegir a dónde dirigir tus pasos.

Tus anhelos tal vez estén aún sin explorar, tal vez te cueste todavía nombrarlos, darles una definición precisa o imaginar siquiera qué deseas para ti en el futuro.

Sabes sí, con íntima certidumbre que ansías algo distinto a lo que tienes hoy, que tu meta no se parecerá a ninguna otra…

Sabes que será mejor, incluso, que aquella que desean para ti los que te aman… porque será tuya.

Pero, a veces, tu corazón guarda también, junto a tus sueños, silenciosos miedos.

Miedo a lo desconocido, miedo a fracasar, miedo a crecer, miedo a recorrer el camino en soledad…

Entonces, cuando el mundo exterior te parezca difícil de afrontar, cuando sientas que la presión se te hace casi insoportable… busca la fuerza en tu interior.

Encuentra un momento de paz para meditar de dónde vienes y a dónde quieres ir.

Descubrirás que el poder de generar el cambio está dentro de ti.

Eres una persona única… capaz de lograr todas las metas que te propongas, por difíciles que sean, por inciertas que se te presenten.

Tu coraje y tu entusiasmo son los recursos con los que cuentas para llegar hasta la victoria.

Nunca creas que tus armas, por ser pocas, son ineficaces: nada es más fuerte que tu pensamiento, nada es más seguro para lograr lo que deseas que tu convicción de que podrás hacerlo.

Si otros han conseguido alcanzar objetivos parecidos a los tuyos, esto significará para ti que es posible hacerlo; si nadie, hasta hoy, ha podido lograr lo que sueñas, tu desafío será mayor, pero nunca creas que eso lo hace imposible.

Por momentos, la preocupación frenará tu marcha, pero cuando llegue la calma después de la tormenta, comenzarás a ver con nuevos ojos todos los dones que has recibido en la vida.

Cuando dudes de ti, cuando sientas que estás a punto de desfallecer, no permitas que el desaliento te haga perder el rumbo. Concéntrate en tu objetivo y encamínate hacia la meta.

Cuando te enfrentes con obstáculos que parezcan abrumadores, busca un nuevo rumbo y marcha en una nueva dirección. Es posible que encuentres una maravillosa sorpresa esperándote a la vuelta del camino.

Tienes el poder de hacer de tu propio mundo un lugar mejor. Tú decides a cada instante hacia donde orientar tus actitudes. Si tus pensamientos son positivos, harás que tu mundo también lo sea.

Recuerda que cada bifurcación te obligará a escoger entre un sendero y otro; recuerda que para llevar un sueño hasta el límite de su conquista tendrás, quizás, que abandonar otro.

Estas elecciones casi nunca son sencillas: a veces querrás inclinarte simplemente por el sueño más fácil; otras, intentarás silenciar tus anhelos más profundos cambiándolos por una cómoda rutina…

Pero llegará el momento en que debas tomar tus decisiones. Piensa bien la consecuencia que tendrá cada una de ellas en tu mañana, déjate guiar por la intuición: confía en tu corazón.

Entona tu propia canción con la seguridad de que existe en tu interior una hermosa melodía.

¡Compártelo con el mundo!

Prepárate para el éxito…

Explora tus oportunidades…

Vive a pleno cada momento…

Piensa que cada paso es valioso en sí mimo y, a la vez, te acerca un poco más a tu meta.

Necesitarás de la paciencia tanto como de la voluntad para alcanzar tu objetivo…

Si vislumbras claramente ese sueño en tu horizonte, pero te parece que se aleja en lugar de acercarse, ten la certeza de que si sigues buscando las estrellas, ellas serás tuyas muy pronto.

Persigue, sin claudicar, todos tus sueños.

Tu vida se verá enriquecida, las puertas se te abrirán y alcanzarás cada una de tus metas.

Escucha tu corazón. Confía en ti.

(autor desconocido)

UnMensajeParaTi.com.ar @PabloGimenez

Bookmark and Share compatir_por_email Compartir en Facebook Recibir "Un Mensaje Para Ti" por email Seguirme en Twitter