Ama a las personas…

Domingo, 5 Julio, 2009 by Pablo Gimenez

“Ama a las personas como son, que ellas terminarán siendo lo que deben ser”.

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La libreta de calificaciones

Domingo, 5 Julio, 2009 by Pablo Gimenez

Era viernes, 19 hs., llegué puntual a la escuela de mi hijo.

- No olviden venir a la reunión, es importante -, fue lo que la maestra escribió en el cuaderno de mi hijo.

¡Pues qué cree la maestra!, ¿cree que podemos disponer de tiempo a la hora que ella diga?. Si supiera qué importante era la reunión que tenía a las 19 hs., de aquí dependía un buen negocio y… ¡Tuve que cancelarla!.

Ahí estábamos todos, papás y mamás. La maestra empezó puntual, agradeció nuestra presencia y empezó a hablar.

No recuerdo qué dijo, mi mente estaba pensando cómo resolver lo de ese negocio, probablemente podríamos comprar una nueva televisión con el dinero que recibiría.

¡Juan Rodríguez!… escuché a lo lejos.

- ¿No está el papá de Juan? – dijo la maestra.

Sí, si ¡aquí estoy!, contesté pasando a recibir la libreta de mi hijo.

Regresé a mi silla y me dispuse a verla.

¿Para esto vine?, ¿qué es esto?.

La libreta estaba llena de 6 y 6.

Guardé las calificaciones inmediatamente, escondiéndolas para que ninguna persona viera las feas calificaciones de mi hijo.

De regreso a casa aumentó mi enojo, a la vez que pensaba… ¡sie le doy todo!, ¡nada le falta!.

¡Ahora sí que me va a escuchar!…

Estacioné mi auto, entré a acasa y grité:

¡Vení para acá Juan!.

Juan estaba en su dormitorio y corrió a abrazarme.

- ¡Päpi!.

¡Qué papi ni que nada!, + lo retiré de mi y le grité hasta cansarme.

¡¡¡ Y volvé a tu cuarto!!! + Terminé.

Juan se fue llorando, su cara estaba roja y su boca temblaba.

Mi esposa no dijo nada, solo movió la cabeza negativamente y se fue…

Cuando me fui a acostar, ya más tranquilo, mi esposa me entregó otra vez la libreta de calificaciones de Juan y me dijo: Leela despacio y después tomá una decisión.

La libreta decía así:

LIBRETA DE CALIFICACIONES PARA EL PAPÁ

Tiempo que dedica a su hijo:

En conversar    5

En jugar   6

En ayudarlo a hacer la tarea   5

En salir de paseo en familia   6

En abrazarlo y besarlo   6

En ver la televisión con el    5

Él me había puesto 6 y 5 a mí.

Yo me hubiese calificado con menos de 5…

Me levanté y corrí a la habitación de mi hijo, lo abracé y lloré… quería regresar el tiempo atrás, pero era imposible…

Juan abrió sus ojos, aún estaban hinchados por las lágrimas, me sonrió, me abrazó y me dijo:

¡Te quiero papi!

Cerró sus ojos y se durmió.

Que duro es ver nuestros errores como padres desde esta perspectiva…

Démosle el valor a lo que realmente es de valor para nosotros… nuestra familia.

(autor desconocido)

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Si yo me cansara…

Domingo, 28 Junio, 2009 by Pablo Gimenez

Señor, si un día estuviera sofocado, preso, “harto de la vida“…

…con deseos de desaparecer, de morir, insatisfecho conmigo mismo y con el mundo a mi alrededor;

pregúntame, si quiero cambiar la luz por las tinieblas.

Pregúntame, si quiero cambiar la mesa puesta, por los restos que tantos buscan en la basura.

Pregúntame, si quiero cambiar mis pies por una silla de ruedas.

Pregúntame, si quiero cambiar mi voz, por las señas.

Pregúntame, si quiero cambiar el mundo de los sonidos por el silencio de los que no oyen nada.

Pregúntame, si quiero cambiar el diario que leo y después echo a la basura, por la miseria de los que van a buscarlo para hacerse con él una manta.

Pregúntame, si quiero cambiar mi salud, por las enfermedades de tanta gente.

Pregúntame, ¿hasta cuándo no reconoceré tus bendiciones?, para hacer de mi vida un himno de alabanza y gratitud y decir, todos los días, desde el fondo de mi corazón:

Gracias Señor por este nuevo día.

(Gracias Claudia A.)

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Las religiones…

Martes, 23 Junio, 2009 by Pablo Gimenez

“Todas las religiones fueron verdaderas en su tiempo. Quien fuera capaz de reconocer el aspecto no perecible de su verdad y separar lo que es circunstancial, habrá aprendido eso”

Joseph Campbell

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Mensajes para los padres

Jueves, 18 Junio, 2009 by Pablo Gimenez

Tu foto en Internet…

Jueves, 18 Junio, 2009 by Pablo Gimenez

Comparto algunos vídeos que intentan alertarnos sobre las implicaciones de publicar fotos y compartir información personal en Internet.

Están orientados especialmente hacia los menores y jóvenes.

Compartilos con tus hijos.

La tecnología, como todas las cosas,  es maravillosa cuando es utilizada con buenos propósitos.

Enseñemos a nuestros hijos a utilizar correctamente estos nuevos medios de comunicación, relación e intercambio; pero siendo al mismo tiempo conscientes de los riesgos e implicancias que tiene su utilización incorrecta.

No hay que tener miedo, hay que informarse.

Para más información:

Cybertipline

Ptotégeles

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Creo…

Jueves, 11 Junio, 2009 by Pablo Gimenez

Creo en mis formas, en mis caminos; en esos que duelen pero que rinden frutos.

Creo en el sendero de la verdad, en el sendero difícil.

Creo en mi alma, en esa porción agazapada de mí.

Creo en mis palabras, en mis frases, en mis abrazos y en mis miradas.

Creo en quien soy y, por lo tanto, en quien a pesar de las derrotas no tengo intenciones de dejar de ser.

Creo en mi sueño, en el magnífico sueño que seguiré construyendo hasta que no me queden más fuerzas para creer.

Creo en el destino, en mi historia, en mis pasos y en mi experiencia.

Creo en mis ganas de dar y creo en un mundo maravilloso que espera recibir mi gota de cariño.

Creo en la amistad, en los besos, en la lluvia, en las sonrisas y en los secretos.

Creo en mi esfuerzo por crecer, en mis ganas de crecer.

Creo en la vida, y en la magia con la que toca todas las cosas.

Creo en el destino y en un futuro de recompensa para quienes afrontan el desafío de ser fieles a sí mismos.

Creo en mí; sobre todo creo en mí cuando caigo, cuando no tengo fuerzas, cuando el viento sopla y mis velas ceden, sigo creyendo en aguantar y en volver con todas mis fuerzas para seguir y seguir creyendo, y seguir andando, y seguir viviendo.

Creo en los sentimientos que pueden hacer de cada día un sol distinto.

Y por supuesto, creo en el amor y en ese modo indescriptible de estar parado ante la vida, en esa manera intrépida de hacer transcurrir el tiempo, en esa forma tan peligrosa y a la vez tan excitante de tener el corazón abierto.

(autor desconocido)

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Yo creí…

Martes, 9 Junio, 2009 by Pablo Gimenez

Mientras que aquí las personas denominan “virtual” a cualquier sentimiento, yo siempre creí que todos los sentimientos eran reales.

Nunca logré sentir algo únicamente mientras me encontraba “en línea”, y después salir de esa relación como se sale en “sin conexión”.

Yo creí en todo lo que sentí y oí.

Yo creí en todo lo que me fue prometido.

Yo creí de la misma manera en que las personas creen en otras cuando están frente a frente.

Yo creí que mis deseos comunes y naturales iban a realizarse.

Yo creí en la boca que hablaba y en los dedos que escribían lindas palabras para mí.

Yo creí en todo momento que existía una sintonía especial Yo hasta creí en las “mentiras sinceras”, porque así las cosas podrían ser más humanizadas… menos difíciles.

Yo creí que las personas cambian, que el carácter se modifica, que nos necesitamos demasiado para saber vivir en la verdad y con honestidad.

Yo creí que sólo bastaba con hablar con el corazón y dejar que los dedos escribieran libremente.

Yo creí y no recelé hasta el momento en que me di cuenta de que solamente “YO” había hecho “mi realidad” de la “virtualidad” que aquí impera.

Yo creí hasta que comprendí que algunas personas apagan la máquina y se apagan con ella, o simplemente “bloquean” algún nombre cuando ya no sienten deseos de “mentir más”.

Tan simple como accionar el control remoto… demasiado simple para quien no “advierte” que detrás de la máquina hay personas con sentimientos,
esperanzas, deseos y nostalgias.

Parece complicado para esas personas entender que cuando se apaga el monitor, el sonido y todos los recursos para estar “en linea”, no hay forma de “apagar” a la persona que está del otro lado.

No se apagan los sentimientos, no se colocan en “Ausente” cariños, caricias y sonrisas.

No se eliminan placeres, alegrías e intercambios como si fueran un virus.

No se borran de la memoria detalles de una relación pura.

Nuestra memoria, no se formatea.

Yo creí… y hoy llevo mis sentimientos en la memoria, en el alma y dentro de mi corazón, hecho de músculos, venas y sangre, que circula bombeando vida, y todavía tengo un poquito de esperanza en que del otro lado exista alguien semejante y no solo cables conectados a una computadora enviando cualquier cosa hacia cualquier lugar.

Yo creí… sinceramente, yo creí…

No olvidemos nunca que detrás de cada pantalla de ordenador existen personas con sentimientos reales… no juguemos con ellas.

(autor desconocido)

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Creer que es posible…

Viernes, 5 Junio, 2009 by Pablo Gimenez

“Lo único que se interpone entre un hombre y lo que quiere en la vida, es a menudo, la voluntad de intentarlo y la fe para creer que es posible”.

Richard M. DeVos

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Votar con responsabilidad

Sábado, 30 Mayo, 2009 by Pablo Gimenez

Algo de música… Can’t help falling in love

Jueves, 28 Mayo, 2009 by Pablo Gimenez

“Can’t help falling in love”, por Liela Avila

(Mas música en Un Mensaje Para Ti…)

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Día de limpieza

Miércoles, 27 Mayo, 2009 by Pablo Gimenez

Estaba necesitando hacer una limpieza en mí…

Tirar algunos pensamientos indeseados; lavar algunos tesoros que estaban medio oxidados.

Entonces saqué del fondo de las gavetas, recuerdos que no uso y no quiero mas.

Tiré afuera algunos sueños, algunas ilusiones…

Papeles de regalo que nunca usé, sonrisas que nunca dí.

Tiré fuera la rabia y el rencor de las flores marchitas que estaban dentro de un libro que nunca leí.

Miré mis sonrisas futuras y mis alegrías pretendidas… y las coloqué en un cajoncito, bien ordenaditas.

Quedé sin paciencia…

Saqué todo de adentro del armario y lo fui tirando al suelo: pasiones escondidas; deseos reprimidos; palabras horribles que nunca hubiera  querido decir; heridas de un amigo; recuerdos de un día triste…

Pero también encontré otras cosas… y muy bellas.

Me senté en el suelo, para poder escoger.

Un pajarito cantando en mi ventana; aquella luna color de plata; esa puesta de sol…

Me fui encantando y distrayendo, mirando cada uno de aquellos recuerdos.

Arrojé directo en el tacho de la basura los restos de un amor que me hirió.

Tomé las palabras de rabia y de dolor que estaban en el estante de encima, pues casi no las uso, y las tiré fuera en el mismo instante.

Otras cosas que aún me hieren, las coloqué en un cajón para después ver lo que haré con ellas, si las olvido o las envío al basurero.

Encontré aquel cajoncito, aquella gaveta en la que uno guarda todo lo que es mas importante: el amor, la alegría, las sonrisas, un dedito de fé para los momentos que más necesitamos.

Recogí con cariño el amor encontrado; doblé ordenaditos los deseos; coloqué perfume en la esperanza; pasé un pañito en el estante de mis metas y las dejé a la vista para no olvidarlas.

Coloqué en los estantes de abajo algunos recuerdos de la infancia; en la gaveta de encima, los de mi juventud, y colgado bien enfrente, puse mi capacidad de amar, y principalmente… la fuerza para RECOMENZAR.

(autor desconocido)

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Hace un año… Abril de 2008

Miércoles, 20 Mayo, 2009 by Pablo Gimenez

Mario Benedetti… ¿Qué pasaría?

Lunes, 18 Mayo, 2009 by Pablo Gimenez

¿Qué pasaría si un día despertamos dándonos cuenta de que somos mayoría?

¿Qué pasaría si de pronto una injusticia, solo una, es repudiada por todos, todos que somos todos, no unos, no algunos, sino todos?

¿Qué pasaría si en vez de seguir divididos nos multiplicamos, nos sumamos y restamos al enemigo que interrumpe nuestro paso?

¿Qué pasaría si nos organizáramos y al mismo tiempo enfrentáramos sin armas, en silencio, en multitudes, en millones de miradas la cara de los opresores, sin vivas, sin aplausos, sin sonrisas, sin palmadas en los hombros, sin cánticos partidistas, sin cánticos?

¿Qué pasaría si yo pidiese por vos que estás tan lejos, y vos por mí que estoy tan lejos, y ambos por los otros que están muy lejos y los otros por nosotros aunque estemos lejos?

¿Qué pasaría si el grito de un continente fuese el grito de todos los continentes?

¿Qué pasaría si pusiésemos el cuerpo en vez de lamentarnos?

¿Qué pasaría si rompemos las fronteras y avanzamos, y avanzamos, y avanzamos, y avanzamos?

¿Qué pasaría si quemamos todas las banderas para tener solo una, la nuestra, la de todos, o mejor ninguna porque no la necesitamos?

¿Qué pasaría si de pronto dejamos de ser patriotas para ser humanos?

¿No sé… me pregunto yo, qué pasaría?

Mario Benedetti
14 de septiembre de 1920 – 17 de mayo de 2009

Mario Bendetti en otros mensajes…

¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
La gente que me gusta
Te quiero
Diferentes

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Las manos del abuelo

Lunes, 18 Mayo, 2009 by Pablo Gimenez

Nunca volveré a ver mis manos de la misma manera…

El abuelo, con noventa y tantos años, sentado débilmente en el banco del patio, no se movía: solo estaba sentado cabizbajo mirando sus manos.

Cuando me senté a su lado no se dió por enterado, y entre mas tiempo pasaba, me pregunté si realmente estaba bien.

Finalmente, no queriendo estorbarle sino verificar que estuviese bien, le pregunté como se sentía.

Levantó su cabeza, me miró y sonrió. “Estoy bien, gracias por preguntar”, dijo con una fuerte y clara voz.

“No quise molestarte, abuelo, pero estabas sentado aquí simplemente mirando tus manos y quise estar seguro de que estuvieses bien”, le expliqué.

El abuelo me preguntó: “¿Te has mirado alguna vez tus manos?; quiero decir, ¿realmente te has mirado tus manos?”

Solté mis manos de las de mi abuelo, las abrí y me quedé contemplándolas. Las volteé, palmas hacia arriba y luego hacia abajo.

No, creo que realmente nunca las había observado.

El abuelo sonrió y me contó esta historia:

“Detente y piensa por un momento acerca de tus manos, cómo te han servido a través de los años.

Estas manos, aunque arrugadas, secas y débiles han sido las herramientas que he usado toda mi vida para alcanzar, agarrar y abrazar la vida.

Ellas pusieron comida en mi boca y ropa en mi cuerpo.

Cuando niño, mi madre me enseñó a juntarlas en oración.

Ellas ataron los cordones de mis zapatos y me ayudaron a ponerme mis botas.

Han estado sucias, raspadas y ásperas, hinchadas y dobladas.

Mis manos se mostraron torpes cuando intenté sostener a mi hijo recién nacido.

Adornadas con mi anillo de bodas, le mostraron al mundo que estaba casado y que amaba a alguien muy especial.

Ellas temblaron cuando enterré a mis padres y esposa, y cuando caminé hacia el altar con mi hija en su boda.

Han cubierto mi rostro, peinado mi cabello, lavado y limpiado el resto de mi cuerpo.

Y hasta el día de hoy, cuando casi nada más en mí sigue trabajando bien, estas manos me ayudan a levantarme y a sentarme, y se siguen uniendo para orar.

Estas manos son la marca de dónde he estado y de la rudeza de mi vida.

Pero más importante aún, es que son ellas las que Dios tomará en las suyas cuando me lleve a Su presencia”.

Desde entonces, nunca he podido ver mis manos de la misma manera…

Y aún recuerdo cuando Dios estiró las Suyas y tomó las de mi abuelo y lo llevó ante Su presencia.

Cada vez que voy a usar mis manos pienso en mi abuelo… es cierto que nuestras manos son una bendición.

Hoy me pregunto… ¿qué estoy haciendo con mis manos?

¿Las estaré usando para abrazar y expresar cariño o las estaré esgrimiendo para expresar ira y rechazo hacia los demás?.

(autor desconocido)

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10 principios para cambiar las cosas

Jueves, 14 Mayo, 2009 by Pablo Gimenez

1. Cámbiate a tí mismo:
Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo.

2. Tú tienes el control:
Nadie puede dañarte sin tu permiso.

3. Perdona y déjalo ir:
El débil nunca puede perdonar; el perdón es el atributo del fuerte. Ojo por ojo y todos acabaremos ciegos.

4. Sin acción no vas a ninguna parte:
Un poco de acción vale más que toneladas de discurso.

5. Preocúpate del ahora:
No quiero ocuparme del futuro. Solo me preocupa el presente. Diós no me ha dado ningún control del momento siguiente.

6. Todo el mundo es humano:
Me considero un simple individuo capaz de equivocarme como cualquier otro mortal. Yo tengo, sin embargo, la suficiente humildad para reconocer mis errores y rehacer mis pasos.

7. Persiste:
Primero te ignoran, luego se burlan, después pelean contigo, finalmente ganas.

8. Ve lo bueno en la gente y ayúdales:
El hombre se vuelve grande en el grado exacto en que trabaja para sus semejantes.

9. Se consecuente, se auténtico, se el verdadero tú:
La felicidad se manifiesta cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces está en armonía.

10. Continúa creciendo y evoluciona:
El desarrollo constante es ley de vida, y el hombre que siempre intenta mantener sus dogmas para parecer consistente, se arrastra hacia una falsa posición.

(autor desconocido)

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Los misterios de ser padres…

Martes, 12 Mayo, 2009 by Pablo Gimenez

Te di la vida, pero no puedo vivirla por ti. 

Puedo enseñarte muchas cosas, pero no puedo obligarte a aprender.

Puedo dirigirte, pero no responsabilizarme por lo que haces.

Puedo instruirte en lo malo y lo bueno, pero no puedo decidir por ti.

Puedo darte amor, pero no puedo obligarte a aceptarlo.

Puedo enseñarte a compartir, pero no puedo forzarte a hacerlo.

Puedo hablarte del respeto, pero no te puedo exigir que seas respetuoso.

Puedo aconsejarte sobre las buenas amistades, pero no puedo escogértelas.

Puedo educarte acerca del sexo, pero no puedo mantenerte puro.

Puedo hablarte acerca de la vida, pero no puedo edificarte una reputación.

Puedo decirte que el alcohol es peligroso, pero no puedo decir NO por ti.

Puedo advertirte acerca de las drogas, pero no puedo evitar que las uses.

Puedo exhortarte a la necesidad de tener metas altas, pero no puedo alcanzarlas por ti.

Puedo enseñarte acerca de la bondad, pero no puedo obligarte a ser bondadoso. 

Puedo amonestarte en cuanto al pecado, pero no puedo hacerte una persona moral.

Puedo explicarte cómo vivir, pero no puedo darte vida eterna. 

Puedes estar seguro de que me he esforzado hasta el máximo por darte lo mejor de mi… porque ¡te AMO!

Pero lo que hagas de tu vida, dependerá de TÍ… aún cuando siempre esté junto a Ti, las decisiones las tomarás TU.

Solo le pido a Dios que te ilumine para que tomes las decisiones correctas.

La vida es el regalo que Dios nos hace. 

La forma en que vivas TU vida, es el regalo que te haces a TI y a Dios.

(autor desconocido)

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Himno Nacional Argentino

Lunes, 11 Mayo, 2009 by Pablo Gimenez

11 de mayo, día del Himno Nacional Argentino

Una versión interpretada por Jairo

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Diario de un padre

Lunes, 11 Mayo, 2009 by Pablo Gimenez

Era una mañana como cualquier otra.  Yo, como siempre, me hallaba de mal humor.  Te regañé porque te estabas tardando demasiado en desayunar, te grité porque no parabas de jugar con los cubiertos y te reprendí porque masticabas con la boca abierta. Comenzaste a refunfuñar y entonces derramaste la leche sobre tu ropa.  Furioso te levanté por el cabello y te empujé violentamente para que fueras a cambiarte de inmediato.
 
Camino a la escuela no hablaste.  Sentado en el asiento del auto llevabas la mirada perdida. Te despediste de mí tímidamente y yo sólo te advertí que no te portaras mal.  Por la tarde, cuando regresé a casa después de un día de mucho trabajo, te encontré jugando en el jardín. Llevabas puestos tus pantalones nuevos y estabas sucio y mojado.  Frente a tus amiguitos te dije que debías cuidar la ropa y los zapatos, que parecía no interesarte mucho el sacrificio de tus padres para vestirte.  Te hice entrar a la casa para que te cambiaras de ropa y mientras marchabas delante de mí te indiqué que caminaras erguido.
 
Más tarde continuaste haciendo ruido y corriendo por toda la casa.  A la hora de cenar arrojé la servilleta sobre la mesa y me puse de pie furioso porque no parabas de jugar.  Con un golpe sobre la mesa grité que no soportaba más ese escándalo y subí a mi cuarto.  Al poco rato mi ira comenzó a apagarse.  Me di cuenta de que había exagerado mi postura y tuve el deseo de bajar para darte una caricia, pero no pude.
 
¿Cómo podía un Padre, después de hacer tal escena de indignación, mostrarse sumiso y arrepentido?  Luego escuché unos golpecitos en la puerta.  “Adelante” dije adivinando que eras tú.  Abriste muy despacio y te detuviste indeciso en el umbral de la habitación.  Te miré con seriedad y pregunté: ¿Te vas a dormir?, ¿vienes a despedirte? No, contestaste.  Caminaste lentamente con tus pequeños pasitos y sin que me lo esperara, aceleraste tu andar para echarte en mis brazos cariñosamente.  Te abracé y con un nudo en la garganta percibí la ligereza de tu delgado cuerpecito.  Tus manitas rodearon fuertemente mi cuello y me diste un beso suavemente en la mejilla.  Sentí que mi alma se quebrantaba. “Hasta mañana papito” me dijiste.
 
¿Qué es lo que estaba haciendo?  ¿Por qué me desesperaba tan fácilmente?  Me había acostumbrado a tratarte como a una persona adulta, exigirte como si fueras igual a mí y ciertamente no eras igual.  Tú tenías unas cualidades de las que yo carecía: eras legítimo, puro, bueno y sobretodo; sabías demostrar amor.  ¿Por qué me costaba tanto trabajo?, ¿Por qué tenía el hábito de estar siempre enojado? ¿Qué es lo que me estaba aburriendo? Yo también fui niño.  ¿Cuándo fue que comencé a contaminarme?
 
Después de un rato entré a tu habitación y encendí una lámpara con cuidado.  Dormías profundamente.  Tu hermoso rostro estaba ruborizado, tu boca entreabierta, tu frente húmeda, tu aspecto indefenso como el de un bebé.  Me incliné para rozar con mis labios tu mejilla, respiré tu aroma limpio y dulce.  No pude contener el sollozo y cerré los ojos.  Una de mis lágrimas cayó en tu piel.  No te inmutaste.  Me puse de rodillas y te pedí perdón en silencio.  Te cubrí cuidadosamente con las cobijas y salí de la habitación.
 
Si Dios me escucha y te permite vivir muchos años, algún día sabrás que los padres no somos perfectos, pero sobre todo, ojalá te des cuenta de que, pese a todos mis errores, te amo más que a mi vida.
 
Si tú eres un Padre o una Madre que se altera con mucha facilidad y no tienes paciencia, pídesela a Dios;  Él te dará la sabiduría para corregir a tu hijo, y las palabras para no ofenderlo, ni dañarlo.
 

Carlos Cuauhtemoc Sánchez

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Algo de música… Cuando pase el temblor

Viernes, 8 Mayo, 2009 by Pablo Gimenez

“Cuando pase el temblor”, por Soda Stereo

(Mas música en Un Mensaje Para Ti…)

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